lunes, 2 de febrero de 2026

La investigación sobre Jesús

 No voy a tratar aquí la búsqueda del Jesús histórico en sí, asunto que surgió a finales del siglo XVIII y que se potenció de nuevo en el XX. Voy a tratar simplemente mi propia investigación sobre Jesús y sus fuentes.


    Mi interés por la figura de Jesús ha existido desde siempre, pero no fue hasta la primavera de 2008 cuando despertó en mí la atención por la historia no contada del nazareno. Fue a raíz de un programa especial de Cuarto Milenio sobre "El otro Jesús": el Jesús de los evangelios apócrifos.


    La nave del misterio reunió en una mesa a Antonio Piñero, el mayor conocedor de las fuentes sobre Cristo (fue en este programa donde oí hablar por primera vez de él); Javier Sierra, más interesado por la parte esotérica de los apócrifos; Sebastián Vázquez, Luis Antequera y un sacerdote del Opus. Tan variados invitados trataron y discutieron, en un programa que retomaba el estilo de los debates de La Clave de José Luis Balbín o de El mundo por montera de Sánchez Dragó (ambos trataron también en su momento el tema de Jesús), las fuentes para conocer a Jesús, tanto de los evangelios canónicos como apócrifos. Con fervor, cada uno defendió sus interpretaciones, hasta el punto de que Piñero lanzó a Antequera un mensaje: "Veo que no te has leído los evangelios..." Sinceramente, siempre será mejor una discusión enfervorecida sobre Jesús que sobre La isla de las tentaciones...


     El caso es que los invitados mostraron al público detalles y aspectos de los que este (yo incluido) no tenía ni idea: el Niño Jesús matando a otro niño, los pájaros de barro que echan a volar, el descenso de Cristo a los infiernos, las mujeres huyendo del ángel de la Resurrección, etc. Todo ello con las magníficas recreaciones del equipo de Cuarto Milenio.


    Gracias a este programa oí hablar por primera vez de los evangelios gnósticos, que mostraban a un Jesús más espiritual y cerrado a los no iniciados, de los manuscritos de Nag Hammadi, del evangelio de Nicodemo, etc. Mi propia investigación comenzó y fui descubriendo detalles que recogí en la entrada titulada NO aparece en los evangelios.


  Fue en la Semana Santa de 2010 cuando llegó a mis manos el libro Jesús: la vida oculta, de Piñero, que trazaba un recorrido por la vida de Jesús según lo que los apócrifos nos transmiten. Su lectura fue esencial, pues me llevó a conocer tendencias y herejías del cristianismo, como los docetistas o los ebionitas.


    Y momentos asombrosos, como el relato de la resurrección en el Evangelio de Pedro, con la misteriosa cruz parlante.
     Con posteriores libros y leyendo los propios canónicos, llegué a la conclusión de que Jesús es, efectivamente, y parafraseando otro libro de Piñero, "el hombre de las cien caras". Porque tenemos:

1. El Jesús manso: es el que gusta a la mayoría. Es la etiqueta que todos vemos de Él. El de las bienaventuranzas, el del perdón, el del amor a los enemigos. Sin duda, buena parte del cristianismo (al menos de manera oficial) está sustentada en esta imagen.


2. El Jesús social: el sector progresista cristiano y cierta parte de la izquierda miran hacia este Jesús. Es el de la entrega a los demás, el buen samaritano, la defensa del débil siempre. Lo que luego San Pablo recoge en la Primera Epístola a los Corintios: "si no tuviere caridad, nada soy".


3. El Jesús judío: aparentemente esto resulta absurdo, porque Jesús era judío, luego esto tendría que reflejarse en todas sus caras. Pero me refiero al Jesús que demuestra su conocimiento de las escrituras, la ley de Moisés, el que llora por la futura caída de Jerusalén.


4. El Jesús colérico: es el que grita, coge unas cuerdas y expulsa a los mercaderes del Templo. Es el que reprocha a los apóstoles que no entiendan algo. Es el que les echa en cara a los fariseos su hipocresía. Un Jesús difícil de comprender para los de la cara 1...


5. El Jesús mesiánico: con poder y gran majestad. El que entra en Jerusalén aclamado entre palmas y ramas de olivo. Aquel al que aclaman como rey, de lo cual se burlarán los romanos con el INRI.



6. El Jesús humano: el Jesús que trabaja como carpintero, el que celebra las bodas de Caná, el que comparte su tiempo con su familia y amigos, el que llora por la muerte de Lázaro.




7. El Jesús redentor: la función redentora que marca su vida, desde el portal de Belén hasta el Gólgota. 



8. El Jesús prodigioso: el de los milagros, el que cura a ciegos, paralíticos, resucita a muertos, camina sobre las aguas.


9. El Jesús esotérico: el que habla con simbolismos difíciles de comprender, como en el evangelio de San Juan y en los evangelios gnósticos. El Jesús que solo habla para unos pocos, el secreto.


10. El Jesús oriental: se ha buscado parte del origen de las enseñanzas de Jesús en el budismo. Hay quienes ven semejanzas entre ambas religiones y apuntan a que Jesús estuvo en Cachemira (India) aprendiendo en un monasterio budista. Aunque hoy está totalmente descartada esta teoría, algunos la apoyaron, como Nicolai Notovitch.


11. El Jesús místico: relacionado con la cara 9 y, en cierto modo, con la 10. El del camino, la verdad y la vida, el más espiritual.


12. El Jesús divino: el que más promociona San Juan, el que dice que "es de la misma naturaleza que el Padre", el de "En el principio estaba el Verbo", el del Apocalipsis.



 Como podemos ver, cada uno escoge realmente qué Jesús quiere.

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