EL CLÁSICO ES NUESTRO ¿QUÉ MÁS HAY QUE DECIR?
MADRID, MADRID, MADRID, HALA MADRID Y NADA MÁS
PLAYMOBIL, HISTORIA Y MÁS
Ya comenté el año pasado mi relación de amor-odio con el género de terror en el pasado. Era normal siendo yo un niño, pero, al mismo tiempo, los escenarios nocturnos siempre me atraparon y forjaron esa relación. Es decir, un camino solitario de noche daba pie a encontrarse con aparecidos o cualquier atacante, pero, al mismo tiempo, la intriga de qué podía sugerir esta ahí. Una casa encantada (en la ficción, obviamente) era una imagen terrorífica, pero, al mismo tiempo, la intriga del misterio que podría ocultar. Por otro lado, aun siendo un tema para adultos, el terror se ha introducido en el mundo infantil de forma adaptada y, a menudo, como parodia. No solo en Halloween, sino en libros. Mis primeros contactos con esa forma de terror, al igual que muchos otros niños de mi generación, fue a través de la televisión, con series como Draculín,
Ayer el Bernabeu volvía a darnos un espectáculo de los que queremos ver (claro). El Madrid se enfrentaba al Leipzig en esta primera fase de Champions.
Es también de otoño ir a coger setas a nuestros bosques y praderas (aunque a mí me gusta más cogerlas que comerlas...). Y es una parte fundamental y humilde de acercarnos a nuestros ecosistemas durante la caída de las hojas.
Hoy presentamos al trampero de la serie 24 de los sobres sorpresa:
Hoy traemos una caja mítica del oeste: la herrería. Tras muchos años, la he conseguido.