lunes, 14 de septiembre de 2026

Todos con Ceuta




 CEUTA NO SE VENDE, CEUTA SE DEFIENDE





CEUTA ES ESPAÑA


Una llamada a la nostalgia

  Son muchos los que miran a los años 60, a los 70 y a los 80, algunos sin ni siquiera haberlos vivido. Y sé que buena parte de esas décadas fue genial a nivel creativo, cultural y demás. Pero mi década será siempre los 90 y ya lo he comentado en varias ocasiones. Y me alegro de no ser el único loco nostálgico de aquel tiempo. Pues, gracias a YouTube, es mucho el contenido que se ha subido y se sigue subiendo sobre esta década. Pues no solamente me refiero a las series que han sido subidas por la propia productora (gracias, BRB Internacional, algún día te dedicaré un post entero) o por algún valiente: David el gnomo, Los Trotamúsicos, La vuelta al mundo de Willy Fog, etc.


    Sino también a los youtubers que están reivindicando los 90 ¿Qué decir de Álvaro Casares, el vallecano que nos alegra con cosas típicas de España explicadas para no españoles y españoles? ¡Check!


    Y sobre todo las reflexiones de Álvaro acerca de "antes... y ahora...", de cuánto hemos perdido, de cómo la sociedad a cambiado (yo creo que a peor, en la mayoría de los casos), etc.


    Lo mismo pasa con el vallisoletano Sergio Encinas. En sus vídeos, enseña objetos, comida y demás elementos de los 90 y 2000, jugando siempre con la nostalgia. 


    Como los Aspitos, que me encantaban y que ya no me acordaba cómo se llamaban, que me hablan de comerlos a la salida del cole o como parte de alguna bolsa de cumpleaños ¡Qué tiempos! Pero donde más me llegó de verdad fue con los Donuts y los vasos de Nocilla ¡Míticos!




Y El ojo mágico ¡Yo tampoco vi nunca nada! 



    Nostalgia que me iguala a Garci, porque él lo es también, pero de los 50, y a su mítico programa ¡Qué grande es el cine! porque es parte incuestionable de los 90.


Y a Iker Jiménez, que lo es de los 70.



Sí, Iker, a mí me encantaban también los yogures de Chambourcy

 Estamos locos, pero sabemos lo que queremos, sí. Reivindicar aquel tiempo, en el que, como dije con lo de Cristina D'Avena, nos preguntábamos sobre el futuro y ahora nos preguntamos si no sería mejor volver al pasado.





miércoles, 9 de septiembre de 2026

Funeral de Harald V

     Hoy los noruegos despiden oficialmente a su rey Harald V. Desde la catedral de Oslo, la familia real, otras casas reales, presidentes y representantes de la sociedad civil de Noruega han asistido al solemne ritual.


    Especialmente polémica sigue siendo la presencia de Marius Borg, que no ha gustado a la opinión pública. Como ya apuntamos, el reto de voltear la imagen de la nueva familia real es la principal tarea de Haakon VIII, que podrá así hacer crecer sus apoyos.
    La liturgia luterana, siempre es atrayente, sin duda, porque me recuerda a la de Suecia del día de Santa Lucía. La presencia de las otras casas reales es lo más destacado, en especial, la asistencia de nuestros reyes Felipe VI, con la banda roja de la orden de San Olaf, y Letizia.


    Y el emotivo discurso de la princesa Victoria de Suecia, ahijada de Harald V.


    Noruega y la historia despiden a un gran rey, que estuvo al lado de su pueblo hasta el final. Adiós a Harald V y larga vida a Haakon VIII.




martes, 8 de septiembre de 2026

Venecia en el cómic

    Venecia es una de las ciudades más icónicas del mundo. Por ello, el mundo del cómic ha mirado en numerosas ocasiones a la perla del Adriático para situar en ella aventuras de sus protagonistas o series enteras.
    Comenzamos con Corto Maltés, cuyo autor, Hugo Pratt como ya apuntamos, está estrechamente ligado a Venecia. Por lo tanto, su personaje fetiche, tarde o temprano, debía pasear por esta. La primera estancia de Corto en la ciudad de los canales fue en El Ángel de la ventana de Oriente.

    Italia ha entrado en la Primera Guerra Mundial a favor de la Triple Entente, por lo que es enemiga del imperio austro-húngaro. Las ciudades italianas cercanas a este temen bombardeos, por lo que se da orden en Venecia de apagar las luces por la noche. Todos los venecianos lo cumplen, salvo en una casa: la del Ángel de la ventana de Oriente.
    A principios de los años veinte, Corto regresa a Venecia en el contexto del ascenso del fascismo. Allí, se verá inmerso en una trama que implica a los masones, entre otros. Es la aventura que narra Fábula de Venecia.


    Este álbum es un magnífico recorrido por la ciudad de los canales y sirvió para conocer rincones nada famosos. Como por ejemplo, el Arsenal, donde Corto contempla los leones robados por la República de Venecia al puerto de El Pireo. Uno de ellos lleva grabadas unas runas en forma de serpiente, marcadas por guerreros varegos en la Edad Media.


    La misma situación de bombardeos por parte de aviones austriacos durante la Gran Guerra aparece en las aventuras de Petra Cherie, concretamente en Espías en Venecia.


    En todas estas historias podemos ver los canales con sus góndolas, la catedral de San Marcos, el Campanile, la Giudeca, etc.
    Lo mismo sucede en la aventura Tinieblas sobre Venecia de la serie medieval Vasco.


    En ella, el joven sienés se ve envuelto en las intrigas del dux y sus rivales. Todo ello con el gran interés de su autor, Chaillet, por recrear la arquitectura y la vestimenta del siglo XIV.
    Otra época de la perla del Adriático tratada en el cómic es el siglo XVIII con Giacomo C. Creada por Jean Dufaux y Griffo, la serie narra aventuras e intrigas inventadas del famoso Giacomo Casanova en aquella Venecia, también con gran documentación, como Vasco.


    Sin salir de esa época, tenemos también la trama de El as de picas, la primera aventura de  Arno (de Jacques Martin y Juillard). En ella, su protagonista, Arno Firenze, deberá salvar la vida del entonces general Bonaparte.


   Nos vamos ahora al siglo XXI para hablar de las aventuras de Largo Winch, el millonario creado por Jean Van Hamme y Franq. Venecia fue el marco de dos historias seguidas de Largo: Ver Venecia... y ... y morir.



 Como podemos ver, Venecia seguirá atrayendo al mundo del cómic.
   


STOP Leyenda Negra (XXVI)

 ¡Viva Italia! Ya lo hemos dicho más veces desde aquí. Somos hermanos de los italianos. Somos todos hijos de la Loba.


    Muchos son los que han intentado dividirnos. Primero, los bárbaros, con la caída del imperio romano. Segundo, las ciudades-estado y aquellos que señalaron a la mafia como un invento español. Y, tercero, los anglosajones, que no pueden ver la idea de Hispanidad ni de Latinidad. En 2024, en Turín, al lado de la Mole Antonelliana,


Sí, esta

    entré a una heladería y pregunté dónde estaban indicados los sabores. Echando mano de mis conocimientos de italiano (el cual es escaso y en buena parte por películas y canciones), y de mi mejor intención, pregunté:
-Sapori (sabores)?
Y la heladera dijo:
-Flavours? Just here.-e indicó unos letreros sobre su cabeza.
    ¿Por qué me respondió en inglés si lo pregunté en italiano y creo que no muy mal? Sé que los italianos han incluido palabras del inglés en su día a día (nosotros también, claro), pero de ahí a responder directamente en inglés a alguien que lo hace en italiano y que no tiene precisamente aspecto de británico o americano... ¿Hay, por lo tanto, italianos que, como muchos (por desgracia) españoles, tienen también complejismo? 
    Pero sé que muchos otros italianos no. Y lo demostraron en la bella inauguración de los juegos olímpicos de invierno 2026, de la que ya hablamos. Sí, Italia ha empezado a despertar y a promocionar lo suyo, sin complejos, luchando contra la dictadura woke.


    ¡Viva Italia! Comamos y disfrutemos la pasta y la pizza, pues somos hijos todos de la dieta mediterránea.


Reivindiquemos nuestro pasado romano, base del pueblo español.


Reivindiquemos el Renacimiento, que tanto nos unió en aquel tiempo.





    Reivindiquemos, por tanto, todo lo que nos une y fomentemos nuestras relaciones con nuestra hermana Italia.





lunes, 7 de septiembre de 2026

El cómic italiano

  En Verona, la ciudad de Romeo y Julieta, entré en una librería tipo Fnac. Buscaba cómics y sabía que en Italia las historietas tienen una palabra para designarlas: fumetti. La encargada, una veronesa rubia muy sonriente, me indicó amablemente donde se encontraban. Y tenían algunos de los que vamos a tratar a continuación. 
    El cómic italiano es muy particular, muy distinto al de las grandes áreas: franco-belga, americano, manga, etc. Aunque cada autor tiene su propio estilo, sí podemos detectar una forma de dibujar que engloba a todos en el país transalpino. Los dibujantes italianos de cómic tienen, en general, un trazo muy libre, que resalta de manera muy característica el dibujo.
    Fijémonos, por ejemplo, en Dino Battaglia, uno de los más destacados de Italia. Sus dibujos están muy ligados a la ilustración y poseen claramente unas aspiraciones artísticas.


    Battaglia destacó, sobre todo, en adaptaciones de libros, leyendas o biografías, como la de San Francisco de Asís:


  No lejos de ese trazo y su conexión con la ilustración está Sergio Toppi.


    Su maestría con la tinta y el trabajo mano a mano con la fotografía son la base de este dibujante milanés. Así, logra un dibujo preciosista y muy personal. La obra de Toppi llegó a España de la mano de revistas como Totem o Bumerang.


    También fue uno de los colaboradores de la gran colección de cómic histórico Grandes héroes: el descubrimiento del mundo, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones aquí.
    Lo mismo sucede con Alarico Gattia, quien nos dejó, entre otros, el cómic dedicado a Valdivia.


La ilustración, como en el caso de Toppi, fue el escenario donde Gattia se sintió más cómodo:




    De línea distinta, pero también con repercusión más allá de los Alpes, tenemos a Tex, de Bonelli, serie western de la que ya hablamos aquí.



 Otra figura de referencia del western en Italia es Ivo Milazzo, creador junto a Giancarlo Berardi de Ken Parker


    La saga narra las aventuras de un trampero, lejos de toda épica. Parker es un antihéroe, no es el pistolero sin piedad.


    Tanto por su planteamiento como por su trazo, Milazzo está muy cerca del que es, sin duda, el emblema de los fumetti: Hugo Pratt.


    Este dibujante, descendiente de judíos sefardíes, natural de Rímini, pero veneciano de familia y de corazón, trabajó también en Francia y Argentina. Si se decía que Burne Hogarth, dibujante de Tarzán, era el Miguel Ángel del cómic, Pratt fue, sin duda, el Toulouse-Lautrec.


Su trazo libre, rápido, enérgico, solo tiene, efectivamente comparación con el pintor postimpresionista:


    El personaje más famoso creado por Pratt es, sin ninguna duda, Corto Maltés. Desde su primera aventura, La balada del mar salado, este marinero sarcástico y anárquico se ha convertido en uno de los pilares del cómic europeo.


    Corto recorrerá el Pacífico como soldado de fortuna, se verá afectado por la Primera Guerra Mundial, viajará a todos los continentes y asistirá a los inicios del fascismo italiano. Por las páginas del marinero desfilarán personajes históricos como el Barón Rojo, Jack London o Butch Cassidy. Recorrerá escenarios exóticos como el Caribe o Etiopía.


    Las aventuras de los primeros álbumes disminuyen en favor del interés intelectual y poético de Corto (y de Pratt, claro). De este modo, en las últimas aventuras de Corto se abusa, en mi opinión, de momentos oníricos, conversaciones que no llevan a ningún lado, reflexiones sobre tal o cuál autor, etc.


    Similar a Corto, aunque más elegante y sin dichas inquietudes, tenemos a Petra Cherie.



 Creada por Attilio Micheluzzi en 1977, su protagonista, Petra de Karlowitz, es una aristócrata de origen posiblemente polaco, aunque con nacionalidad holandesa. Vive en la misma época que Corto. A diferencia de este, Petra no cuestiona su presente, pero sí actúa de forma voluntaria y no a la fuerza.


    La Primera Guerra Mundial lleva a Petra a fulminar con su avión a los alemanes, a luchar contra el espionaje de la Triple Alianza y a viajar por Europa y Oriente Próximo. En ocasiones, entabla alguna que otra conversación con el propio autor. Recurso que, sin embargo, no hace disminuir el interés por la trama.
    Los rasgos de Petra están inspirados en la actriz americana Louise Brooks


que Pratt admiraba también y a la que homenajeó en Corto Maltés con el nombre de Louise Brookszowyc.


    La actriz americana sirvió también de inspiración para otro personaje muy famoso del cómic italiano: Valentina, de Guido Crepax.


    Es, sin duda, la serie más adulta del fumetti. Valentina Rosselli es una fotógrafa que desvela sus problemas, secretos, pesadillas. En Valentina, la frontera entre el mundo real y el onírico es muy estrecha, al igual que la que se plantea entre la dimensión del thriller y la erótica.
    Y así, llegamos a otro emblema del cómic italiano y del erotismo en el noveno arte: Milo Manara.





    El trazo estilizado de este dibujante nacido en la zona de Bolzano no solo ha destacado en planteamientos puramente eróticos o surrealistas. Su interés por mostrar mujeres mostrando sus encantos le ha llevado a dibujarlas también en las aventuras de temática histórica, como la de Núñez de Balboa:


    Pasamos ahora al cómic italiano humorístico, que mantiene también ese trazo rápido, espontáneo. En 1974 el dibujante Guido Silvestri, alias Silver, creó la serie Lupo Alberto. Cuenta las desventuras de un lobo que está enamorado de una gallina llamada Martha. Sus incursiones a la granja de estas suelen ser "frenadas" por las malas por el corpulento perro guardián, Moisés.


    Las historias de Lupo Alberto, tiradas de una sola página, se publicaron en España de la mano de El Pequeño País, el cual trajo muchas otras series europeas.


    Uno de los pocos nombres femeninos de Italia en este sector del cómic corresponde a la milanesa Grazia Nidasio. En 1969 creó Valentina Mela Verde, una incursión en el mundo adolescente de la época.


    Al ver el interés que despertaba Stefi, la hermana pequeña de Valentina, Nidasio creó un spin-off protagonizado por ella.


    Comparada con Mafalda, por su constante cuestionamiento del mundo de los adultos, y con Quentin Blake, por su trazo, Stefi superó pronto en éxito a la serie original. Fue publicada en España por El Pequeño País con el nombre de NinaEn palabras de sus admiradores, "dibujar y guionizar la vida de un superhéroe es fácil, pero dibujar y guionizar la vida de una familia corriente en un piso es más difícil de lo que parece". Esa cotidianeidad es lo que hace que la visión de esa familia, compuesta, además de Stefi y Valentina por sus padres, su hermano Cesare, su abuela y su perro Pipo, sea tan fresca y genial.