domingo, 16 de mayo de 2021

El Príncipe de Gales

 

   El título de "Príncipe de Gales" designa en la actualidad al heredero de la corona británica. El primero que ostentó este título fue Owain el Grande, rey de Gales en el siglo XII. 



      En aquella época, Gales no formaba un solo reino, ya que estaba dividido en reinos y señoríos: Gwynedd, Powys, etc. Pero el título de Príncipe de Gales hacía alusión al dominio de Gwynedd, el reino de Owain y el más importante de Gales, sobre el resto, haciendo valer el significado originario de "príncipe": "Primus Inter Pares" ("El primero entre iguales") para referirse a los gobernantes. Con el tiempo, el título de príncipe comenzó a ser usado en varios reinos para designar al heredero al trono, perdiendo así su significado original.
    El último rey galés que ostentó el título fue Llywelyn ap Gruffydd, conocido como Llywelyn el Último, que vivió a finales del siglo XIII:




   Llywelyn luchó contra las tropas del rey Eduardo I de Inglaterra, que pretendía anexionar Gales. A pesar de encontrarse en clara desventaja, ante las numerosas victorias de los ingleses en suelo galés, Llywelyn rechazó la oferta de rendición y retiro en Inglaterra. Esto le costó ser víctima de una emboscada. Una partida de soldados ingleses logró separar al Príncipe de sus tropas y asesinarlo:







   Los soldados ingleses cortaron la cabeza del Príncipe y la llevaron al castillo de Rhuddland, donde se encontraba el rey Eduardo. Éste contempló la cabeza de su enemigo derrotado, y con él Gales. La resistencia galesa solo duró un año más. La conquista había terminado:




    La corona de Príncipe de Gales le fue presentada a Eduardo I. El rey prometió ceñírsela a un príncipe nacido en Gales. Y ése fue su hijo Eduardo, nacido en el castillo de Caernarfon, en Gwynedd. 




      El castillo de Caernarfon poseía una enorme importancia para los galeses desde la época romana y Eduardo I supo elegirlo de forma efectiva.




         Así, su hijo Eduardo, que reinaría como Eduardo II, se convirtió en el primer Príncipe de Gales de la corona británica.
       Sin embargo, Eduardo II no estableció como ley el otorgar el título de Príncipe de Gales al primogénito. Fue su hijo y sucesor, Eduardo III, quien así lo decidió, al otorgárselo a su hijo: el príncipe Eduardo, conocido como el Príncipe Negro. Desde entonces, todos los primogénitos varones de los reyes de Gran Bretaña han llevado el título como herederos de la Corona, aunque no todos ellos se convirtieron en reyes
    El actual emblema del Príncipe de Gales posee una corona de oro en la que están insertadas tres plumas de plata de avestruz. Debajo, el lema del Príncipe: "Ich Dien", es decir, "Yo sirvo", en alemán.


   Dicho emblema era originalmente el del Príncipe Negro en tiempo de paz, aunque sin la corona y sobre campo de sable:




 En tiempo de guerra usaba el acuartelado con los escudos de Inglaterra y Francia (por las reivindicaciones de su padre sobre la Corona Francesa, que desembocaron en la Guerra de los Cien Años) lambeados para diferenciarlo del de Eduardo III. Además del lema en francés de la Orden de la Jarretera, fundada por su padre: "Honi Soit Qui Mal Y Pense" ("Vergüenza para el que de esto piense mal").




     Hay muchas dudas acerca del origen del emblema de las plumas de avestruz, pero la leyenda más difundida surge en la batalla de Crècy (1346). Tras la batalla, en la que el ejército francés fue aplastado, el Príncipe Negro fue en busca del cadáver del rey Juan I de Bohemia, llamado el Ciego. Éste era aliado del rey Felipe VI de Francia y murió combatiendo junto a sus tropas. El Príncipe Negro deseaba ver al rey ciego, al que tanto admiraba, para rendirle homenaje aun habiendo combatido en el bando enemigo.
  El Príncipe encontró el cadáver y admiró el valor del rey de Bohemia:


      La leyenda cuenta que como gesto de respeto, el Príncipe Negro recogió el yelmo del rey ciego, el cual llevaba plumas de avestruz y el motivo: "Yo sirvo" en alemán. En homenaje a su rival derrotado, el Príncipe Negro los adoptó como suyos:




       Pero no hay evidencia de que Juan el Ciego llevara plumas de avestruz en su yelmo, ni de que usase tal lema. Es muy posible que el Príncipe Negro lo adoptara de la familia de su madre, Felipa de Henao, la cual estaba emparentada con los condes de Ostrevent, cuyo emblema era la pluma de avestruz por similitud con ostruce (avestruz en francés antiguo). En cuanto al lema, sigue siendo un misterio. La lengua materna del Príncipe era el francés, la lengua que se habló en la corte inglesa desde el siglo XI hasta el siglo XV. La influencia germana no llegó hasta el siglo XVIII cuando fue entronizada la Casa de Hannover. Así que quizá nunca se sabrá...
          El título de Príncipe de Gales se fue sucediendo de generación en generación hasta su actual titular: el príncipe Carlos de Gran Bretaña, primogénito y heredero de la reina Isabel II. Aunque lo posee desde su nacimiento en 1948, no fue hasta 1969 cuando fue investido oficialmente como tal. La ceremonia se llevó a cabo en el castillo de Caernarfon, en memoria de Eduardo II y por la importancia ya mencionada de esta fortaleza para Gales. En un escenario y con una pompa totalmente medievales, el príncipe Carlos recibió los atributos de Príncipe de Gales de manos de su madre. En primer lugar, la espada, símbolo del poder de impartir justicia, pero también de servicio al pueblo ("Yo sirvo"):





Después, la corona, símbolo de la soberanía, pero de menor tamaño que la de su madre.



   Un anillo de oro, símbolo de la unidad entre el Príncipe y Gales. El cetro, símbolo del poder temporal. Y, por último, el manto de armiño, símbolo de pureza.
 El Príncipe de Gales aguarda todavía el momento de reinar. Son 69 años de espera y 800 de tradición.















No hay comentarios:

Publicar un comentario