jueves, 15 de octubre de 2026

Otoños de cómic

  El otoño me sigue pareciendo un intervalo entre el verano y la Navidad. Es ese tiempo de espera, del que hablamos. Pero es imposible no mirar al otoño como ese tiempo de celtas, de historias de terror y recuerdos del pasado. Y en ese tiempo de espera, cobran especial importancia los cómics.
    Es verdad que leo cómics todo el año (siempre que puedo), pero hay algunos cómics que, por su temática o localización o cuando los leí, relaciono inconscientemente con el otoño. Es el caso de Blake y Mortimer ¿Cuándo leer si no La marca amarilla? No me imagino Londres si no es en otoño.


    Entre 2008 y 2010 me llevé a casa buenos suministros de cómics en las ferias del libro de Alcalá de Henares en octubre. Entre aquellos suministros, mucho de revistas ya míticas del cómic europeo en España: Totem, Cimoc, Bumerang...


    Gracias a ellas descubrí dibujantes, personajes y series totalmente desconocidas, que me animaron a seguir buscando sobre ellos. Y así, fui leyendo en esos otoños, en mi rincón de luz.



    Así descubrí Brooklyn Station Término Cosmos, sin duda la aventura más adulta de Valerian, a quien ya había descubierto en 2006 con La ciudad de las aguas turbulentas. 




    Brooklyn Station Término Cosmos me lleva a aquellas carreteras y caminos de barro de los 90, con el frío, en esa entrañable espera. Y la atmósfera finisecular que lo domina me lleva de nuevo a lo que comentamos en Jesús de Montreal.
    Pero es sin duda Los espectros de Inverloch, también de Valerian, el que más ha marcado estos otoños.


    El ambiente del castillo de Escocia, con la atmósfera de las supersticiones de las Tierras Altas al caer la noche, es un imprescindible del otoño.


    Y no podemos cerrar esos otoños de cómic (que continúan, desde luego) sin El Transglacial. Esta serie, también de ciencia-ficción (es curioso que este género una a todas estas series, pues nunca he sido muy amigo de él), guionizada por Jacques Lob y dibujada por Jean-Marc Rochette, sitúa a los supervivientes de un cataclismo mundial en un enorme tren con un cambio climático que, en lugar de traer calor e inundaciones, trae frío y nieve.

    Descubrí de casualidad El Transglacial en una de aquellas revistas. Y después me enteré de que es todo un cómic de culto.


Incluso hicieron una serie de Netflix, aunque no la vi entera.





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