El carlismo es un movimiento político y social que surgió en España en 1833 y que ha perdurado hasta nuestros días, aunque con varios cambios y un descenso evidente en apoyos.
El carlismo (también llamado tradicionalismo) defiende la monarquía tradicional y absolutista (aunque con matices), el catolicismo y la foralidad (los fueros históricos de las regiones frente a la Constitución).
Su origen se encuentra en la muerte del rey Fernando VII de España en 1833. Tres años antes, al verse sin hijos varones, el rey había promulgado un decreto, la Pragmática Sanción, que anulaba la Ley Sálica, la cual impedía reinar a las mujeres desde 1713. El objetivo era asegurar la sucesión en su primogénita, la princesa Isabel.
El infante Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII, quedaba así desplazado por su sobrina en la ley de sucesión. Muerto el rey, la niña de tres años fue proclamada reina como Isabel II y su madre María Cristina asumió la regencia. Don Carlos, exiliado en Portugal, promulgó desde Abrantes un manifiesto en el que se proclamaba legítimo rey y defensor de los valores absolutistas y católicos.
Muchos absolutistas descontentos con los últimos años de reinado de Fernando VII (la Década Ominosa) por las concesiones del rey a los liberales con el fin de evitar un nuevo alzamiento como el del teniente coronel Rafael de Riego (1820), apoyaron a Don Carlos y le reconocieron como Carlos V. Así, surgieron los carlistas, bajo el lema "Dios, Patria y Rey". Su distintivo fue la boina roja y la bandera de la cruz de Borgoña, que habían enarbolado los tercios.
María Cristina, a su vez, recibió el apoyo de los liberales, comenzando así la primera monarquía parlamentaria de España con el Estatuto Real de 1834, a modo de carta otorgada. De este modo, empezó la Primera Guerra Carlista.
Los carlistas triunfaron en Castilla la Vieja, Vascongadas, Navarra, Galicia, Asturias, Aragón, Cataluña y algunas zonas de la Mancha y Extremadura. Fracasaron, sin embargo, en las grandes ciudades. Su apoyo fue mayoritariamente rural. La guerra finalizó con el Convenio de Vergara en 1839. Pero los carlistas provocaron dos guerras más. Sus apoyos se concentraron especialmente en Vascongadas, Navarra, Cataluña y el Maestrazgo. Su última acción bélica fue su participación en el bando nacional durante la guerra civil.
El carlismo fue muy similar al movimiento contrarrevolucionario francés de los chouans y la Vendée (1793-1795). La diferencia está en que aquel movimiento fue contra la república y a favor de una monarquía, mientras que en las guerras carlistas ambos bandos defendían la monarquía, aunque con diferentes formas.
Aquí presentamos a un soldado de infantería carlista:











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