La expedición de Lewis y Clark es toda una hazaña en la historia de Estados Unidos. A raíz de tal viaje, los norteamericanos conocieron el oeste y se lanzaron a conquistarlo.
Todo comenzó en 1802 cuando Francia vendió a los recién fundados Estados Unidos el vasto territorio de Luisiana. Territorio que ocupaba mucho más que el actual estado de este nombre: desde Nueva Orleans hasta Montana. Así, la joven nación incorporaba un territorio enorme que ni los propios franceses conocían realmente: el trazado en el mapa francés había sido más teórico que práctico. Y los norteamericanos jamás se habían adentrado más allá del Mississippi. Solo algunos tramperos, en su mayoría franceses, se habían lanzado a explorar, conviviendo con las tribus indias.
Al incorporar Luisiana, el presidente Thomas Jefferson propone llegar hasta la desconocida costa oeste: la costa del Pacífico. Encomienda la misión a dos militares: el capitán Meriwether Lewis y el subteniente William Clark. La expedición consiste en remontar el curso del río Missouri hasta las Rocosas y seguir desde allí hasta alcanzar la costa del Pacífico:
En esta ocasión no vamos a recrear cada etapa de la expedición, sino mostrar solamente a sus protagonistas. De izquierda a derecha: Lewis, Clark, la india Sacagawea y su hijo Jean-Baptiste. Sacagawea, personaje muy reivindicado en los últimos años, fue la guía que sirvió de intérprete a Lewis y Clark. Hablaba inglés, shoshone e hidatsa. Ella y su esposo se incorporaron a la expedición en Wyoming. Y, a la derecha, Seaman, el perro de raza Terranova de Clark:
Otros miembros de la expedición, de izquierda a derecha: York, el criado negro de Clark; el trampero francés Touissant Charbonneau, esposo de Sacagawea, y Durion, también trampero:
Durion se incorporó a la expedición en el Missouri. En 1805 regresó con parte de los miembros a Saint Louis, mientras el resto siguió hasta el Pacífico. La experiencia de Sacagawea, Charbonneau y Durion con las tribus indias fue de enorme valor para la expedición.