viernes, 9 de junio de 2017

Un héroe en monopatín

Los héroes eran altivos semidioses que luchaban contra monstruos en la mitología grecorromana. En la Edad Media eran valientes caballeros que salvaban doncellas. Y más tarde pasaron a los comics y a las películas. Pero esta semana todos hemos conocido a un héroe distinto. Él iba en monopatín.

Ignacio Echeverría ha sido el héroe de todos esta semana, este mes, este año. El héroe de todos los que nos oponemos a la barbarie del terrorismo, del fanatismo. Ignacio era un joven español que tuvo la mala suerte de estar en el momento preciso ante los cuchillos de los terribles asesinos de la media luna, cuyo único señor no es siquiera la religión, sino el odio irracional. Ese fue el delito de Ignacio a los ojos de aquellos fanáticos. Y lo pagó con su vida.

Siempre pensamos ¿cómo reaccionaría yo si estuviese en una situación así? Pensamos que eso es cosa de las películas, pero la evidencia nos muestra que esto es una realidad. Si pasa, pasa, y no hay más. Y el miedo a conservar la propia vida sale. Somos humanos, y al mismo tiempo somos animales, pero en el buen sentido de la palabra (los terroristas lo son en el mal sentido). O sea, nos protegemos a nosotros mismos y a los nuestros.

Así lo hizo Ignacio. Intentó protegerse a sí mismo y a los desconocidos que tenía junto a él. Y lo hizo con su monopatín, lo único que tenía a mano. Pero ante tan humilde arma, las de afilado filo no perdonan, y la vida del joven español se apaga de golpe.

Londres teñida de sangre de nuevo. La ciudad conmocionada. El mundo conmocionado, pero las autoridades no saben qué ha sido de Ignacio ¿Es uno de los siete cadáveres? "We don't know. We need some days to identify him". "Some days"? En el 11-M, aquel horrible atentado que algunos nos golpeó muy de cerca allá por 2004, los familiares de las víctimas lo supieron horas después, como muy tarde de madrugada ¿Qué pasa con el gobierno británico? ¿Tanto puede influir esta tragedia en unas elecciones, como así dicen? Really? "Ni en los países del tercer mundo se ha visto esto" comentaba el ex-ministro José Manuel García Margallo. Y es verdad ¿Qué pasa con Gran Bretaña?
Como en aquel fatídico asesinato de Miguel Ángel Blanco allá por 1997 que tuvo en vilo a un país y que lo unió contra el terrorismo, de nuevo hemos estado todos pendientes de los medios. E imaginaba a la pobre familia de Ignacio buscándolo como Jack Lemon en Missing ¿Estará vivo o muerto?

Pero la triste verdad al fin se reveló. La barbarie ha golpeado de nuevo a Europa y se ha cobrado de nuevo víctimas inocentes. Hoy en la tele, entre otros homenajes, han sacado un Playmobil con monopatín, no he encontrado la imagen, pero habría sido muy apropiado para el blog. Pongo en su lugar esta viñeta como homenaje: Don Pelayo y Blas de Lezo reciben con honores en el cielo a Ignacio, un héroe que ha blandido el monopatín como blandieron aquellos las espadas.



GRACIAS, IGNACIO

miércoles, 7 de junio de 2017

Simeone y la charla con Playmobil

Más de fútbol y más de Playmobil, aunque esta vez la cosa venga del Atlético de Madrid. El entrenador Diego Pablo Simeone participaba ayer en una conferencia-curso sobre el liderazgo. Por un momento no se sabría si el Cholo iba en calidad de entrenador del Atleti o como argentino, porque como es bien sabido todos los argentinos tienen un psicólogo dentro.

Según ha narrado la sección de deportes de Antena 3, Simeone explicó las claves de lo que él considera ser un líder. En un momento de la charla, ante un público con un alto porcentaje que se declaraba colchonero (lo cual hacía jugar con ventaja al Cholo), la organizadora del evento sacó una mesa en la que había un buen número de figuras de Playmobil: la mitad indios y la otra mitad vaqueros.
No se comieron mucho el coco los organizadores: indios es el segundo apelativo con el que se conoce a los hinchas del Atleti. Y claro, los indios luchan contra los vaqueros. No pusieron, obviamente, toda la charla, pero en algunos momentos se vio al Cholo cogiendo tal ocual figura. Y de pronto, ignoramos por qué, el míster argentino empezó a revolver las figuras hasta quedar un campo de batalla que ni el de Little Big Horn. O por comparaciones más cercanas, como quedaban nuestros Playmobil en el suelo cuando nuestras madres nos llamaban a comer o a merendar.

Llegado un momento, la organizadora le preguntó al Cholo que si prefería a los indios o a los vaqueros, a lo que Simeone contestó: "Siempre los indios". Así que para cuando haga un diorama de vikingos e indios, ya tendrá su simbolismo...
Yo personalmente tengo el corazón dividido entre las dos temáticas. Para mí ambos son el oeste y ya está. Cuando era muy pequeño iba siempre con los indios. Más tarde me atrajo la caballería y los duelos bajo el sol. Ahora he reunido ambas facciones rivales, pues las dos son emblemas de ese oeste legendario e inmortal.
Y para mis amigos colchoneros/indios:


¡ HOOKA HEY!



domingo, 4 de junio de 2017

Nuevos Playmobil Special Plus

Buscando por la web de Playmobil de Alemania me he encontrado de pronto los nuevos Special Plus. Algunos son bastante interesantes y podrían marcar una nueva época o al menos una renovación de algunos temas:


El primero que ha atrapado totalmente mi atención ha sido el alquimista (9096) o zaubertrank labor (literalmente "laboratorio de poción mágica"):



Una sorpresa bastante buena, pues la figura está muy lograda. Su vestimenta recuerda tanto al  mundo del Príncipe Valiente como a las historias de espada y hechicería. Y los halambiques y probetas junto con la calavera y la rata le dan un toque muy siniestro y fantástico. Un verdadero acierto ¡qué ganas de que aparezca por aquí por España!

En cuanto a las otras novedades de Special, aquí comento un poco mis opiniones:

-Cazarrecompensas: recuerda claramente a Clint Eastwood en la trilogía de Sergio Leone y a todo el universo del spaghetti western. Un nuevo aporte de Playmobil a la temática que más tiene abandonada. El poncho es el clásico, solo que con algunos adornos. Me hacen gracia los guantes y la nueva cartuchera. Una figura  muy original:


-Chica en moto: con una scooter rosa. Una figura que gustará a las niñas y encajará bien en la temática City (Ciudad, vamos).
-Bombero: con sus llamas y todo. Más para la Ciudad.
-Chico con monopatín: lo mismo.
-Vendedor/Camarero de kebab: más para la Ciudad y además exotismo. Una caja muy curiosa.
-Camarera de cafetería: también para la Ciudad, en este caso más tema americano. Se podría montar un diner con Dany Suko & company.
-Cantante: para quien le mole.
-Niños jugando en la playa: lo que más me llaman la atención de la caja son los castillos de arena.
-Guerrero futurista galáctico: como siempre no me va la ciencia-ficción.
-Mujer pirata con tesoro: esta espadachina podría ser una buena mujer mosquetera.

Lo dicho, unas novedades bastante interesantes. Echo de menos más tema histórico, pero el alquimista vale bastante por sí solo.



We are the Champions!

El atentado de Londres no ha podido empañar el triunfo de ayer en Cardiff ¡La 12ª Copa de Europa ya es nuestra! Mucho se temía por este partido: que si la Juventus de Turín estaba muy fuerte esta temporada, que si nadie había ganado dos Champions seguidas desde hace años, que si no nos hagamos ilusiones... ¡Y ganamos!


Cuatro goles ¡nada menos! Empezamos con un gol de Cristiano que hizo subir la moral.Y no es para menos si tenemos en cuenta que el Real Madrid estaba dominando poco en la primera parte. Mucho miedo daban Higuain y Dani Alves. Y al momento llegó el gol de la Juve. Y ya empezamos con las manos en la cara y los sudores ¡Oh no! Y llega el descanso...

En la segunda parte, lo que pasa siempre: la bestia se desinfla. La Juve empezó a flojear y para contrarrestar comenzó a cometer faltas. Y de pronto, desde el centro del campo ¡gol de Casemiro! El empate quedaba roto. Al poco, una jugada relámpago de Modric dejaba en bandeja a Cristiano el tercer gol. La moral de la Vecchia Signora empezó a bajar. La distancia ya estaba marcada. La cámara enfocó a una bella seguidora de la Juve con unos ojos verdes empapados en lágrimas. En contraste, al otro lado del estadio, banderas blancas y rojigualdas ondeaban eufóricas.
Y del banquillo sale la estrella esperada: ¡Bale! ¡Bale! El galés tenía que salir en su tierra, no podía ser de otro modo. Y con la alegría blanca al máximo llegó el cuarto y último gol, el de Asensio.

¡Final del partido! ¡Victoria para el Real Madrid! El veterano Buffon saluda a los ganadores y asume la derrota (y su retirada). No hay imágenes de Rajoy ni del rey emérito Juan Carlos I en el palco, pero su majestad siempre da suerte ¡y así ha sido! Pero sí aparecen ante la cámara los veteranos del Madrid. Ahí están Raúl, Roberto Carlos, Mijatovic, Seedorf, Karembeu, los héroes de aquel partido de 1998 que ya dio la victoria al Madrid frente a la Juve ¡Y parece que fue ayer! Muy emotivo todo. Las familias de los jugadores saltan al campo. Los selfies se multiplican. Ramos, el capitán, levanta la copa ¡Estalla la alegría! ¡Doce! ¡Doce ya! El final perfecto para este cierre de una temporada tan dura. Este equipo tan grande se lo merece y especialmente Zidane ¡dos Champions seguidas! Espero que Florentino lo guarde por mucho tiempo y que los buitres no conspiren en la sombra... 



¡HALA MADRID!



sábado, 3 de junio de 2017

Los compañeros del crepúsculo

    Voy a presentar ahora el que para mí es el mejor comic ambientado en la Edad Media. Si Las torres de Bois-Maury era un viaje al siglo XI, duro y cruel, no menos brutal es el viaje al siglo XIV que nos propone Los compañeros del crepúsculo. Con guión y dibujos de François Bourgeon, uno de los mejores dibujantes del comic histórico franco-belga, la serie, repartida en tres álbumes, se sitúa en Francia durante la Guerra de los Cien Años.



   Cuenta la historia de una aldeana llamada Mariette y apodada "la Bermeja" por sus cabellos rojos. Su aldea es saqueada por los mercenarios y solamente sobreviven ella y Anicet, un personaje egoísta y estúpido. Un oscuro personaje, el Caballero sin Rostro, los encuentra a su paso y los toma a su servicio. A partir de ahí se presenta ante ellos un periplo por tierras arrasadas, con extrañas aventuras, hasta concluir en el tercer tomo en la ciudad de Montroy, donde cada cual hallará su destino.

   Toda la serie es una maravilla para los ojos. El detallismo de Bourgeon es brutal y el hecho de que dedicase seis años a ella prueba su excelente documentación. Ante nosotros, el autor presenta diferentes monumentos de la Francia medieval, algunos fácilmente reconocibles como el puente de Cahors. Además de vistas alucinantes de castillos, casas, comercios, calles, iglesias, vestimenta, armamento, etc.
   A diferencia de otras series, Bourgeon incide sobre todo en la población civil, su vida cotidiana, sus sueños e ilusiones. Hay que señalar que el guión es un poco inestable en los dos primeros álbumes. Pero todo ello desaparece en el tercer álbum titulado El último canto de los Malaterre, una verdadera joya imprescindible del comic histórico.
   Hay que dejar que Bourgeon nos guíe por una Francia despiadada, con mercenarios fieros, falsos peregrinos, cómicos embaucadores, trovadores, taberneros, monjes, caballeros... Si paseamos por la imaginaria Montroy, que no es sino un puzzle de vistas de la Francia medieval, como la preciosa plaza de Mirepoix, nos encontraremos carniceros, cambistas, curtidores, borrachos, predicadores, osos danzarines...

   Los compañeros del crepúsculo fue, como digo, el resultado de seis años de duro trabajo para su autor. Una década antes, Bourgeon estaba arruinado y probó suerte inventando una historia a partir de una vieja maqueta de un barco que tenía en casa. El resultado fue un comic apasionante llamado Los pasajeros del viento, ambientado en el siglo XVIII, que le dio la fama. Habiéndose forjado ya un nombre entre los autores franco-belgas, Bourgeon acudió a libros especializados, manuales, museos, vistas in situ de pueblos y ciudades para conformar esta obra maestra del comic.

  Bourgeon no reinterpreta la Edad Media: la Edad Media era así. El realismo y el detallismo de cada una de las viñetas nos deja pasmados. Puso todo su empeño y talento en el más mínimo detalle, desde los cordones de los zapatos de un aldeano, hasta el collar de una dama, pasando por la aspillera de un muro.
   Como Hermann, el autor de Las torres de Bois-Maury, Bourgeon nos presenta una Edad Media sin tapujos, sin idealizaciones, en la que las jóvenes no se arriesgaban a caminar solas por ciertos lugares, en la que los mercenarios no se andaban con chiquitas y en la que la superstición dominaba el día a día de aquellas gentes. El autor es capaz de recrear los ambientes para transmitir frío en las escenas de nieve o sofocante calor en las tabernas donde se ahuman carnes junto a la chimenea de ennegrecidos muros; o en los baños públicos donde las empleadas hacen más de un favor... o en las estancias del castillo de Montroy.

   Para adquirir esta serie, recomiendo sobre todo la última edición de la editorial Astiberri en un solo integral que incorpora los tres álbumes. Yo tengo la edición de 12bis, pero su lectura es horrible, pues han traducido como han querido en un castellano antiguo (muy) inventado que hace casi imposible su lectura. La edición de Norma también está bien, pero hoy es casi imposible de encontrar. Pero como en esta serie lo que más vale son los dibujos poco importa la edición, lo bueno es disfrutar con las escenas de esa Francia medieval, país que por otra parte es uno de los que mejor ha conservado su pasado medieval (dejemos a un lado a Mr. Violet-le-Duc y sus recontrucciones románticas)

   Los compañeros del crepúsculo es un comic imprescindible para mí, un regalo para los que amamos aquella época. Creo que además trasciende  el propio comic para mostrarnos simplemente una época oscura, pero brillante al mismo tiempo, con luces y sombras. Un viaje, como digo, que no deja a nadie indiferente.


viernes, 2 de junio de 2017

Los visigodos en Cuarto Milenio

Ya sé que Cuarto Milenio no goza de mucha fama, al menos de fama "racional". Pero si le quitamos todo lo que tiene que ver con ovnis y psicofonías, es un programa bastante bueno y yo, personalmente, soy seguidor, aunque mal seguidor, pues lo ponen a horas intempestivas. Y también hay que tener en cuenta que en los últimos años, su presentador Iker Jiménez ha ido prescindiendo cada vez más de los parapsicólogos de turno en favor de cada vez más historiadores, científicos y demás expertos. Además, Cuarto Milenio ha tocado temas que más tarde entraron oficialmente en los telediarios oficiales, como por ejemplo los peligros de internet o los contactos de ciertos grupos terroristas.

Hace ya dos semanas de la edición de la que voy a hablar, pero no he tenido tiempo de comentarla hasta hoy. El programa dedicó un reportaje a uno de los períodos más misteriosos de nuestra historia y uno de los de mayor interés para mí: el reino visigodo. Pero viniendo de Cuarto Milenio no trataron la etapa en sí, sino su relación con un tema recurrente del mundo del misterio: los nazis.
Se trataba, concretamente, del yacimiento de Castiltierra (Segovia), una necrópolis visigoda de la que se volvió a hablar hace unos años. Durante la II Guerra Mundial, Heinrich Himmler, el jefe de las SS, visitó España para, como ya es sabido, buscar nada más y nada menos que el Santo Grial. Creía que se encontraba en Montserrat, pero eso es otra historia... Durante su visita asistió a una corrida de toros, de la cual se horrorizó (se ve que era muy "sensible", sí...); además del Museo del Prado. Estando allí, se le informó de la necrópolis visigoda de Castiltierra, cuya excavación corría a cargo de un arqueólogo filonazi, convenciéndole de que ahí estaba el vínculo ario con España. Ario o no ario, lo cierto es que los godos vinieron de Germania ¿Legitimaría esto una futura conquista de España?

Lo cierto es que Himmler se interesó por la necrópolis de Castiltierra, pero al final no fue al pequeño pueblo segoviano. En su lugar mandó a unos cuantos dignatarios. Los arqueólogos, para favorecerles, buscaron hombres rubios con ojos azules para que se disfrazaran de trabajadores de la excavación y convencieran a los nazis de que aquella era una tierra aria.
El caso es que la excavación prosiguió y salieron a la luz una notable cantidad de ajuares funerarios, con piezas valiosas, especialmente las famosas fíbulas visigodas. Aquí llegó el turno de Nacho Ares, el arqueólogo oficial de Cuarto Milenio. Ante una reproducción (como siempre una pasada, felicidades al equipo del programa) de una de las tumbas, Nacho fue explicando lo que se podía encontrar en ellas.

Naturalmente, aunque en la reproducción aparece una de las coronas votivas del rey Recesvinto, Nacho indicó que había sido puesta para adornar, ya que no están en la necrópolis. Señaló, eso sí, que estas coronas fueron fabricadas como exvoto para ser colgadas en las iglesias y nunca para ser portadas. Pero el amigo Nacho se pasó un poco de listo al decir que las famosas águilas-fíbulas visigodas que han aparecido en numerosos yacimientos, representaban a "las dos águilas del dios Odín, que le informaban de todo lo que pasaba en el mundo". Los que somos aficionados al mundo nórdico-vikingo sabemos que no eran águilas, sino cuervos, lo que Odín llevaba sobre sus hombros: Hugin y Munin. Precisamente, el cuervo es el animal que siempre se vincula a Odín (hablaré de esto en alguna de las próximas entradas de Los vikingos atacan Asturias). 
No podemos saber si esas águilas podrían ser en realidad cuervos. Es cierto que Odín recibió culto entre los antiguos godos, quienes lo llamaban Wottan. Pero no podemos arriesgarnos a afirmar que, aunque los godos se convirtieron al cristianismo, seguían teniendo reminiscencias de sus tradiciones paganas. Es posible, y es un tema del que podría ofrecer algunas pruebas, pero como en todo no sabemos si sería así o si se trata simplemente de adornos. Por otra parte, la abundancia de estas águilas en el arte visigodo sí podría indicar (o al menos hacer que nos planteemos) que se podría tratar de algún símbolo identitario, como el jabalí para los galos o el caballo para los celtíberos.
El yacimiento de Castiltierra fue abandonado. La mayor parte de las piezas fueron llevadas por los nazis a Nuremberg, al Museo Nacional Germánico y allí permanecen todavía, uno de los muchos expolios que ha sufrido nuestro país ¿Quién será el valiente Indiana Jones español que las recupere? El resto quedó en manos privadas y en el Museo Arqueológico Nacional, que es donde todas deberían estar.
El programa trató además el tema del tesoro de Guarrazar, que cuenta con las famosas coronas antes citadas. También éste fue expoliado en parte y llevado a París (cuando pueda hacer el post pendiente sobre París hablaré de ello). 
Con todo, fue una edición de Cuarto Milenio bastante interesante, que demuestra que no todo son espíritus y extraterrestres en el único programa decente de la Cuatro y Telecirco juntos.


jueves, 1 de junio de 2017

Una aldea en tiempos del románico

Retomando las ilustraciones que sirven de inspiración para dioramas como ya comentamos con Playmoblogger y ya vimos el caso de ¡Más vikingos! os presento ahora el libro de divulgación Una aldea en tiempos del románico. 


En 2015 pasé una noche en la hospedería de Santa María la Real de Aguilar de Campoo (Palencia), un edificio que reúne en sí mismo una iglesia, el museo del románico de la Fundación Santa María la Real, un instituto, además de la hospedería y su restaurante (buena comida y a buen precio). La labor desarrollada por la Fundación Santa María la Real, fundada entre otros por el dibujante y arquitecto José María Pérez González "Peridis", se encaminó, en principio, al patrimonio románico de Castilla y León, pero actualmente es un centro difusor para toda España.


En la tienda del museo, entre una multitud de libros dedicados a mi época favorita, la Edad Media, me paré ante uno que llamó enseguida mi atención: Una aldea en tiempos del románico. El texto corría a cargo del historiador Jaime Nuño González y las ilustraciones eran de Chema Román, de quien ya conocía algunos libros de texto ilustrados por él. Mediante capítulos cortos y dibujos genialmente explicados, el libro trata de mostrar a todos los públicos la vida cotidiana en una aldea de la Plena Edad Media (siglos XI-XIII), es decir, los siglos del románico. Los autores se centran sobre todo en las tareas de los constructores, pues nos muestran que todo gira en torno a la construcción de su iglesia, orgullo y esfuerzo de sus aldeanos. Al mismo tiempo, nos van mostrando escenas de la vida cotidiana, sus diferentes oficios, las actividades del campo según las estaciones del año, además de los caballeros y el tiempo de ocio. Las ilustraciones van acompañadas de imágenes de capiteles y canecillos que representan precisamente esos elementos y escenas.

A veces, los libros de divulgación pueden ser pequeños tesoros y éste lo es. Más aún si además puede servirnos para entrar de lleno en aquella época. Los autores han intentado acercar todo cuanto han visto como interesante para el gran público sobre la vida cotidiana medieval, introduciendo y respondiendo a cuestiones como ¿cuáles eran las funciones reales de una parroquia medieval? ¿Cómo era el trabajo de los canteros? ¿Cómo funciona una fragua? ¿En qué mes se cosecha? ¿Qué hacía la gente en invierno? ¿Cómo se iluminaban de noche?
Como en el caso de Los vikingos, reyes de los mares de Yves Cohat, del que ya hablé, Una aldea en tiempos del románico nos permite comprender las estructuras tanto a nivel social, político y religioso de aquellas gentes del Medievo. Pero precisamente eso, de las gentes. Las personas corrientes, cuya vida consistía en formar una familia, construir su propia casa, trabajar duro en un oficio, normalmente heredado del padre; rogar por unas buenas cosechas y celebrar las fiestas patronales. Gentes que amaban, temían, sufrían y disfrutaban igualmente, en un tiempo que no fue tan oscuro en muchas cosas y que nos dejaron un patrimonio incomparable.
Una compra muy recomendable, además de la visita a Aguilar de Campoo y sus alrededores.