domingo, 7 de abril de 2024

Primavera en las grandes praderas

 La primavera ha llegado a las grandes praderas de Norteamérica. Esta tribu de cheyennes busca un lugar donde asentar el campamento:


  El jefe indica el sitio adecuado:








viernes, 5 de abril de 2024

Exposición Playmobil Garray 2024

 El Sábado Santo la lluvia perdonó y la tarde se presentó adecuada para ir a Garray para ver la exposición de Playmobil de este año. 
   Si el año pasado disfrutamos de la Guerra de Independencia Española, este año Aesclick y Tierraquemada han vuelto a la Edad Antigua para presentar la batalla de Zama:



La batalla de Zama tuvo lugar en el año 202 a.C., cerca de Cartago. Supuso el final de la Segunda Guerra Púnica, conflicto que enfrentó a Roma y a Cartago, y la derrota de Aníbal por Escipión el Africano.



 En esta imagen, podemos ver el campamento romano con los carros de avituallamiento:


Escipión contó con las legiones V y VI y las tropas de su aliado, el rey Masinisa de Numidia:




La carga de la infantería y caballería romanas en la batalla. Lo que llama rápidamente la atención es, claramente, el uso de los elefantes como antepasados de los tanques por parte del ejército cartaginés. 






Hay que destacar la presencia de mercenarios celtíberos y honderos baleares entre las tropas cartaginesas:


Los diferentes cuerpos del ejército cartaginés, para los cuales las piezas egipcias, griegas y customs dan buenos resultados: 


Entrevista entre Aníbal y Escipión tras la batalla. Aunque dudo que se produjera, pues se cuenta que al verse derrotado Aníbal huyó para no caer en manos de sus enemigos:


Otras unidades del ejército cartaginés con todo lujo de detalles:






El choque con las tropas romanas:




Más imágenes del campo cartaginés:


La huella de nuestro colega David Ormazábal con sus indios y soldados americanos:


Más vistas de la parte cartaginesa:




Vista panorámica donde se pueden apreciar los distintos cuerpos de cada ejército dispuestos en falanges:







Por último, dos imágenes del otro diorama, el de Numancia, que está permanente en el aula arqueológica de Garray, con algunos cambios:





















































miércoles, 3 de abril de 2024

Maracaibo

  Maracaibo se ha convertido en un lugar frecuentado por piratas, bucaneros, aventureros, esclavos fugitivos, traficantes y demás:















Feria

  Hacía tiempo que me habían recomendado el libro Feria de Ana Iris Simón, pero hasta hace unos días no lo había leído. Me animó sobre todo por dos cosas: la idea de evocar la infancia en un pueblo y la polémica generada en torno al libro.
  ¿Y por qué tanta polémica? ¿Qué puede haber de ofensivo o provocador en las reflexiones de una chica sobre su vida en Ontígola (Toledo) y Campo de Criptana (Ciudad Real)? Pues nada, en mi opinión. Pero para algunos lo ofensivo o provocativo ha sido, precisamente, eso: que Ana Iris envidia la vida de sus padres cuando tenían su edad (30 y pocos años). Y eso, envidiar a unos carteros que tenían un adosado en Ontígola, que compraban en el mercado de Ocaña y que disfrutaban en la feria, en la que participaban sus abuelos feriantes, es una amenaza para el mundo urbanita, woke, giliprogre, adanista, supersensible, de patinete y metro, healthy y ecofriendly. 

 Y además la nostalgia, verdadera protagonista de este ensayo, es nociva para esos ofendidos (a no ser que se trate de épocas que ellos no han vivido, como la 2ª república...) ¿Y por qué la nostalgia es algo tan peligroso para ellos? Muy sencillo, porque pone su mundo en cuestión, porque la nostalgia es un niño (no olvidemos que el Espíritu de las Navidades Pasadas es un ser con aspecto de niño y anciano a la vez) que se atreve a decir que el emperador va desnudo. Y contra esta situación, esos urbanitas adanistas utilizan su palabra estrella: fascista. 
  Quien lea Feria (me refiero a una mente normal, neutral y, sobre todo, que ya haya leído otros libros) no encontrará ningún argumento que sostenga esta acusación (el apelativo puesto por ciertos medios digitales era, concretamente, "neofascista"). Nombrar a Ramiro Ledesma, fundador de las JONS junto a Onésimo Redondo, no te convierte en fascista. Y mucho menos tener nostalgia de una época (los años 90) en la que había democracia y Franco llevaba veinte años muerto y enterrado. Pronto, Don Quijote, a quien también se nombra, será también algo fascista... Esas mentes tan cortas no reparan en que, tras esa nostalgia (la cual comparto), Ana Iris pretende decirnos solamente: "¡Despertad! Busquemos las herramientas, las estructuras que puedan hacer que gente de veinte a cuarenta años pueda comprarse una casa propia, no tener que estar compartiendo piso eternamente, poder tener hijos y mantenerlos..." Porque será algo superguay para aquellos que, como Ana Iris, ansiaban vivir en Malasaña y ver como lo más normal del mundo que en el telediario digan "ocupa lo mismo que el Parque del Retiro" aunque no vivas en Madrid, pero no vas a tener eternamente veinte años.
  Tras las anécdotas entrañables, familiares, que nos relata Ana Iris, hay una crítica al extraño fenómeno conformista de nuestros días: la extraña alianza entre capitalismo y progresismo. El primero alimenta al segundo con las cosas supercaras que el segundo necesita. Y, sobre todo, la idea de la familia, tema que tanto para el primero como para el segundo crea horror. Para el primero, porque el consumidor perfecto tiene que ser soltero (el ahorro que supone una familia es enemigo suyo). Para el segundo, porque la familia supone vivir inconscientemente como sus padres y eso es imperdonable para el adanismo woke. Y Ana Iris reivindica la familia como algo para poner en valor, como algo que crea vínculos. Pero vínculos de verdad, sinceros, por muy diferentes que tus parientes sean a ti. Es lo que Ana Iris descubrió en Malasaña: estaba con gente de su edad, pero realmente no tenía nada en común con ellos. En su pueblo habrá poca gente de su edad, pero sí comparte mucho más con ellos.
  En definitiva, motivos de "peso" para que Feria sea polémico... Y una vez aclarada esa "polémica", paso a hablar de todo lo que transmite. Feria es un canto a la infancia feliz, en la que también entran los sueños nunca cumplidos, el Actimel que llevaban al cole las otras niñas y Ana Iris no porque su padre decía que era una chorrada. Las comidas familiares, los juegos con sus primos, el discurso trascendente del padre o la abuela en tal o cual sitio importante para la familia... Y da igual que sea en Toledo o La Mancha o Aranjuez. Los que crecimos en los 90 podemos ver todo ello con los mismos ojos que Ana Iris. Y no puedo menos que dar la razón al poeta Rainer Maria Rilke cuando dijo "la patria del ser humano es su infancia". 
   Que las anécdotas de una familia manchega, la mirada al mundo rural y de la infancia, hayan podido no solo hacerse un hueco en el panorama actual, sino además vender más de diez ediciones es un logro enorme. Y, si es un logro, lo es también para poder decir sin miedo, como Ana Iris, que el sistema ha fracasado, que el emperador va desnudo, que nos importa más decir "ellos y ellas" a que se pueda construir un futuro. 
  Feria ha conseguido eso. Y se disfruta como una novela. Deja una sonrisa, deja muchas sensaciones, porque habla de muchas cosas sin tener que decir mucho. 








lunes, 1 de abril de 2024

Alae Dromedarii

  El ejército romano utilizó dromedarios en sus campañas de África y Oriente Medio. El uso de estas unidades, conocidas como alae dromedarii, está registrado desde el siglo I d.C:


    Esta unidad de alae dromedarii está realizando sus operaciones cerca de Leptis Magna (en la actual Libia):









Pascua 2024

 FELIZ   PASCUA



viernes, 22 de marzo de 2024

Ante la multitud

  Tras ser flagelado y coronado de espinas, el nazareno es llevado de nuevo ante Pilato. Este se vuelve hacia la multitud congregada  frente a la fortaleza. El prefecto recuerda la costumbre de liberar a un reo durante el Pesaj.



 -Trajisteis a este hombre a mi presencia para que lo juzgase, pero no he hallado culpa en él. Yo os pregunto ¿queréis que este hombre al que llaman "rey de los judíos" sea liberado?-pregunta Pilato a la multitud.


Pero la mayoría de la muchedumbre grita airada:
-¡Suelta a Barrabás!


-¿Barrabás? ¿El que está en mis prisiones por haber participado en un motín? ¿A ese queréis que libere?



-¡Sí, suelta a Barrabás!
El prefecto mira a la multitud. Ya tuvo que sofocar revueltas en los últimos años desde Cesarea. Y ahora, en el Pesaj, cuando Jerusalén está más enfervorecida, teme que se desate una rebelión si no libera a Barrabás. Y sabe que el emperador Tiberio no se lo perdonará. Pilato mira seriamente al nazareno. Este no dice nada.


 Pilato accede y se da orden de que se libere a Barrabás. La multitud grita. El prefecto se vuelve a esta y dice:
-¿Qué queréis que haga con este al que llaman "rey de los judíos"?
-¡Crucifícale!-responden los más exaltados. Estas voces tapan a aquellos que piden su liberación.
-Pero ¿qué mal ha hecho?
-¡Crucifícale!-gritan más fuerte las voces.


Pilato manda traer agua para lavarse las manos:
-Soy inocente de la sangre de este hombre. ¡Sea lo que pedís! Lleváoslo para que sea crucificado:


Antes de retirarse, Pilato mira por última vez al nazareno. Tampoco ahora, cuando se acaba de decretar su sentencia de muerte, habla.


Los soldados se llevan al nazareno y le atan a los brazos el patibulum.