lunes, 22 de abril de 2019

Desembarco en Groenlandia

    Como ya comentamos, nuestros cazadores de marfil naufragaron en Groenlandia, mucho antes de que lo hiciera Erik el Rojo.



    Mientras Halfdan ha sido enviado a explorar junto a su perro Askund, sus compañeros se asientan en una bahía:



  No les va a faltar agua estando rodeados de nieve y hielo, aunque la verdad es que los vikingos solo necesitan agua para navegar y cocinar, puesto que el hidromiel es lo único que les quita la sed. Han podido rescatar algún tonel que les quedaba de las provisiones, pero sobre todo tienen que aprovisionarse de carne.


FELIZ PASCUA 2019




FELIZ         PASCUA



viernes, 12 de abril de 2019

Entrada en Jerusalén

   Grandes gritos de júbilo se oyen en la Puerta Dorada de Jerusalén. Las gentes se agolpan para recibir a ese predicador de Galilea del que tanto se habla:



    El nazareno entra en la ciudad a lomos de un asno, como un rey de la paz. Muchos ven así la profecía cumplida: "Alégrate, hija de Sión, tu rey viene hacia ti montado sobre un asno".




 Y claman: "¡Hosanna, hijo de David!", y tienden alfombras y mantos a su paso:





   El nazareno avanza seguido por sus discípulos.





 Los soldados de la cohorte romana observan la entrada triunfal desde las murallas ¿Quién es este galileo al que reciben como a un rey?



Las ruinas de Cartago

     No puedo negar que Neperiano nos puso los dientes largos con sus magníficos arqueólogos. Por desgracia no poseo las piezas que quisiera para componer escenas sobre el mismo tema: por ahora no tengo más que dos figuras egipcias y mi idea es hacerme con piezas como sarcófagos y vasos canopos. Pero a la espera de que me haga con algunas, aquí va mi escena de arqueólogos.
      En el protectorado francés de Túnez, el reciente descubrimiento de las ruinas de Cartago ha atraído a numerosos arqueólogos que acuden a excavar en la antigua capital del imperio cartaginés. Entre ellos están Louis Maunier y Edmond Berteille.



    La imagen que tengo de arqueólogos del siglo XIX es la que se mostraba en La vuelta al mundo de Willy Fog. Allí aparecían dos hermanos gemelos alemanes que excavaban en un templo egipcio abandonado. Ellos fueron quienes regalaron a Tico su preciado reloj de sol.
















martes, 9 de abril de 2019

Feria del juguete Madrid abril 2019

  El sábado pasado amanecía lluvioso, pero no impidió que me desplazara hasta la capital del reino para acudir a la feria o mercado del juguete del Paseo de la Ermita del Santo, al que no iba desde 2017. 
  Siempre es un disfrute ir a este pequeño gran evento mensual al que llevo viniendo (aunque no de manera seguida) desde hace diez años. Como siempre, al entrar, se puede contemplar el estupendo diorama que corre como siempre a cargo de Amsclick. En este caso, el tema era "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", que, de acuerdo con la cita bíblica (Ap 6, 2-8) son la muerte, la guerra, el hambre y la peste (aunque este último se duda):



    Me encanta ver estas escenas realizadas con steck porque además siempre se sacan buenas ideas para hacer dioramas propios. El jinete del caballo bayo, la muerte, desfila con su inseparable guadaña:










   El jinete del hambre, a lomos del caballo negro con su balanza, mientras asiste a un entierro. La Edad Media más terrible y oscura. Por cierto, que tengo ya preparada una entrada sobre la peste negra:



Recogiendo a los muertos por la calle:


La guerra, aunque no distingo al jinete de ésta, que debería montar un caballo rojo, según el Apocalipsis:



   Este caballero en primer plano con su armadura negra y el escudo del Príncipe de Gales no puede ser otro que Eduardo de Gales, el llamado Príncipe Negro. Por lo tanto, estamos en una batalla de la Guerra de los Cien Años:




También hay que hablar del stand especializado en customs militares. Me gustaron especialmente estos de los tercios y los falangistas, que estaban muy currados:




Por este lado, tropas francesas y alemanas de la II Guerra Mundial:





Caballeros castellanos, leoneses, navarros y aragoneses. Vamos, españoles:



    Eché un ojo a algunas banderas customizadas. No eran precisamente caras (4 euros), comparada con los soldados en sí (unos 14 cada uno), pero al final no me decidí. Para la próxima, lo mejor será planear bien cuál comprar y para qué.
    El bando republicano de la guerra civil y algunos legionarios con la cabra, naturalmente:



Un rincón para trajes regionales:



Y como estamos en puertas de la semana santa, no podían faltar unos capuchones o nazarenos:




Y un Cristo portado por legionarios:




   En general, había muchos más Playmobil que otros juguetes, de todas las veces que he ido es la que más se ha notado. Por eso me cuesta creer a los que dicen que esta marca ya no tiene tanto éxito ¡Menos mal si llega a tener! 😅 Como siempre, veo a familias enteras comprando, niños rebuscando en cajones, gente empujando con ansia viva. 
   Y ansia viva es lo que se siente, pero hay que tener buen ojo. Está el típico puesto cuyos vendedores aseguran ser los únicos que te venden figuras de los sobres sorpresa ya montados, pero cuyos precios van de los 6 a los 10 euros... Pero si se mira bien, en el puesto de al lado te encuentras muchos de las series sorpresa, pasadas y actuales por ¡2 y 3 euros! Lo mismo pasa con los Playmoexclusivos. Tanto el panadero de lebkuchen como el matrimonio pintado por Rembrandt estaban en cajas por 12 o 15 euros ¡pero los pude conseguir en plásticos por 2, 3 y 4 euritos respectivamente! Me van a venir genial para los mosqueteros.
   Esta vez lo que eché en falta fue cajas donde rebuscar despiece. Solo vi dos y con muy pocas cosas. En cuanto a cajas de descatalogados estaban como siempre a precios desorbitados ¿Dónde están las cajas de ocasión a unos milagrosos 30 euros que había en estas ferias en 2010 o en 2011? ¿Quizá la próxima vez? Sea como sea, el DS sigue siendo la pesadilla de esos especuladores 😜
  El caso es que fueron muy buenas compras: unas 25 figuras, además de un zorro, un castor y una nutria. Para la próxima a ver si encuentro erizos, mapaches y tejones. Compre mucho de mi temática favorita, la Edad Media, especialmente civiles, que son los que más me faltan; mucho de oeste y también siglo XVIII y algunos enanos.
   En resumen, un sábado genial con muy buenas compras





Los huérfanos del anime

   Revisando las series de anime de mi infancia llego a un amplio grupo al que no pertenecían las historias de monstruitos en mundos imaginarios tipo Bola de Dragón o Pokemon. Me refiero al grupo de Heidi, Marco, Ana de las Tejas Verdes o El perro de Flandes, entre otras. No vi todas estas series entonces; algunas las he visto muchos años después (y me sorprende que muchas no han envejecido nada en cuanto a sus valores) y otras ni las he visto, pero he leído el argumento.







  ¿Qué une a todas estas series? Tres cosas: que todas ellas se sitúan en escenarios fuera de Japón, todas ellas se sitúan en el siglo XIX (o principios del XX en algunos casos) y que todos sus protagonistas son huérfanos de padre y madre (Heidi, Ana de las Tejas Verdes, El perro de Flandes, Tom Sawyer, Belle y SebastiánSin familia, Pollyana, El jardín secreto, Papá Piernas Largas) o solo de madre (Rascal el mapache, Las montañas de Ana, El bosque de Tallac, Banner y Flappy) o solo de padre (Katoli) o temporalmente alejados de sus padres (Marco, Mujercitas, Los chicos de Jo, Nils Holgersson, Los cielos azules de Romeo). 






   ¿Por qué esta elección por parte de los dibujantes y productores japoneses? ¿Por qué tantos niños huérfanos? ¿Por qué abundaron tanto en el siglo XIX? Sí, bueno, se puede hablar de revolución industrial, condiciones de vida, higiene, trabajo infantil (tanto en Heidi como en El perro de Flandes sus protagonistas ayudan a sus abuelos con las tareas, sin olvidarnos de Pedro, claro), etc. Todas estas historias de aquel siglo tan revuelto, pero al mismo tiempo tan emocionante, son adaptaciones de novelas de autores europeos y americanos. 
    Pero no voy a preguntar por la orfandad en el siglo XIX (aunque más reducida, todavía la hay en la actualidad, y no solo en países pobres, de eso sabe bien el cáncer, la amenaza de nuestro "feliz" y "avanzado" siglo XXI...), sino por las preferencias de esos dibujantes y productores.







   Aunque sea algo cruel (Marco fue un drama mediático), lo lacrimógeno vende y dentro de lo lacrimógeno no hay nada que supere a niños que han perdido a sus padres. Sobre todo aquellos que los pierden durante la serie (Rascal el mapache, Las montañas de Ana) ¿Los huérfanos son, por lo tanto, la condición de la productora para que estas series llegasen al mundo occidental?
   Todas estas series nos enseñaron y nos enseñan valores, ya sea la amistad, la solidaridad, la bondad; hay historias de superación personal (Heidi, Marco, Ana de las Tejas Verdes), de redención (Nils Holgersson, Los chicos de Jo, Las montañas de Ana...), de decisiones cruciales (El perro de Flandes, Nils Holgersson...). 
   Porque si se observan con detenimiento, estas series no tienen nada de idealismos pasteloides. Todo lo contrario. Porque ¿está idealizado que Heidi sea vendida literalmente por su tía a la familia Sesseman (¿a qué nadie se acuerda de esto?), que salga la vida dura de los emigrantes italianos en Argentina y el dilema moral del padre de Marco (médico de una clínica para pobres ¿dónde está la idealización?) en una transfusión de sangre (sí, en aquella época era todo un dilema), que se nos muestre el maltrato infantil y animal en El perro de Flandes y la dura realidad de los niños de la calle en Los chicos de Jo? No, yo creo que no.
     








lunes, 8 de abril de 2019

Puerta de iglesia medieval

     No tengo piezas suficientes para construir una iglesia con steck. Por ejemplo, no tengo tejados para las torres, a modo de pináculos. A la espera de conseguir nuevas piezas, es una pasada ver en Google las iglesias que otros coleccionistas han construido.
      En lugar de una construcción enorme he optado por construir solo una puerta de acceso a una iglesia. Me gustó mucho el efecto de la puerta de la muralla con tejado, así que he creado otra puerta para acceder por la parte sur, zona por la que era habitual entrar a las iglesias y catedrales.



El párroco saluda a los fieles al entrar en la iglesia.




Un mendigo intenta pedir limosna a los nobles: