martes, 6 de febrero de 2024

Adiós a Víctor Manuel IV de Italia

    Hace unos días conocíamos la noticia del fallecimiento de Víctor Manuel de Saboya, pretendiente al trono de Italia y conocido por sus partidarios como Víctor Manuel IV. Rey, por lo tanto, en el exilio.


   Víctor Manuel era hijo de Humberto II, el último rey de Italia. Aquí vemos a las tres generaciones de la dinastía Saboya: el abuelo, Víctor Manuel III, el padre y el nieto.


   Humberto II llegó al trono italiano tras la abdicación de su padre el 9 de mayo de1946. La situación de crisis política y social en el país tras la caída de Mussolini y el traspaso del gobierno al mariscal Pietro Badoglio, llevaron al desprestigio de la monarquía, a la que vinculaban con el fascismo desde 1922. Así, el 2 de junio, el referéndum celebrado decidió que Italia pasaba a convertirse en una república. 
    El rey Humberto II y su familia partieron al exilio a Portugal, donde coincidió con la también exiliada familia real española. Más tarde, los Saboya se instalaron en Suiza, donde Víctor Manuel conoció a la que se convirtió en su esposa: Marina Ricolfi-Doria.


El matrimonio tuvo un único hijo: el príncipe Manuel Filiberto de Saboya


   El gobierno italiano impidió durante décadas el regreso de los Saboya a Italia por su vinculación con el fascismo. En 2002, y por la mediación del papa Juan Pablo II, se permitió el retorno de Víctor Manuel, tras aceptar tanto él como su hijo la constitución republicana.
  La vida de Víctor Manuel de Saboya ha estado bastante llena de polémicas. En 1978 disparó a un individuo de ciudadanía alemana que intentaba robar su zodiac en su propiedad de Córcega. El pretendiente italiano fue absuelto al descubrirse que la herida mortal del ladrón no procedía de su arma. 
   En 2004 fue invitado junto a otras casas reales a Madrid, a la boda de los entonces príncipes Felipe y Letizia. Allí, en la cena previa al día de la ceremonia, Víctor Manuel agredió a su primo Amadeo de Aosta, también pretendiente al trono italiano. Muchos monárquicos consideraban a Amadeo, fallecido en 2021, el legítimo rey desde que tanto Víctor Manuel como su hijo tuvieron que reconocer la constitución de la república italiana. 
   Ahora, con la muerte del pretendiente, es el momento de decir:

LARGA VIDA AL REY MANUEL FILIBERTO II DE ITALIA











Jaffa

  Desde su conquista por los cruzados, Jaffa es la puerta de entrada a Tierra Santa. Esta ciudad se ha convertido en un valioso puerto comercial al que llegan mercancías de todas partes:



Las órdenes militares controlan el tráfico y aseguran el orden en la zona:






domingo, 4 de febrero de 2024

Preste Juan

   El Preste Juan es sin duda uno de los personajes más enigmáticos del imaginario medieval. Su leyenda se difundió desde el siglo XII. Muchos fueron los que creyeron en su existencia y soñaron con su magnífico reino. Pero ¿dónde empieza la leyenda y dónde la verdad? ¿Cuándo hizo su aparición este misterioso personaje?


  Todo se remonta al siglo XII con el obispo y cronista Otto de Freising, nieto del emperador Enrique IV de Alemania. Otto coincidió en Viterbo, en la corte del papa Eugenio III, que por aquel entonces se había instalado allí por conflictos con la ciudad de Roma, con el obispo Hugo de Biblos (en el actual Líbano). Este se encontraba en Viterbo para solicitar la ayuda de Occidente tras la caída de Edesa en manos sarracenas. 
    Hugo habló acerca de un rey y sacerdote llamado Juan, que era un cristiano nestoriano. Esta doctrina consideraba las dos personalidades de Cristo, divina y humana, estrictamente separadas. Según Hugo, este rey Juan había derrotado a los persas en algún lugar de Asia y se presentaba a Occidente para prestar su ayuda en las Cruzadas. Hugo contó, además, que el tal Juan era descendiente de los Reyes Magos, que habrían sido bautizados por Santo Tomás el apóstol cuando predicó en la India (tradición que proviene del siglo III, cuando aparecieron los Hechos de Tomás). Otto se sorprendió mucho de la existencia de este rey y trató de que se tuviese en cuenta a este inesperado aliado en Oriente para la causa de los cruzados. Gracias a Otto, que recogió por primera vez la mención al Preste Juan ("preste" de "presbítero", sacerdote), tenemos noticia de este personaje.
    Años más tarde, el emperador Federico I Barbarroja, el papa Alejandro III y el emperador bizantino Manuel I, recibieron tres cartas idénticas firmadas por el Preste Juan. Solo se ha conservado la dirigida a Manuel I. Dice así:

 "Yo, Presbítero Juan, señor de señores, excedo a todos los que viven bajo el cielo en virtud, riqueza y poder. Setenta y dos reyes nos rinden tributo, nuestra Majestad gobierna en las tres Indias y nuestras tierras se extienden hasta el confín indio".

  La carta continúa contando las maravillas que tiene su reino: elefantes, dromedarios, grifos, lamias, el ave fénix, cíclopes, etc. Palacios de oro y piedras preciosas. Cuenta también que posee un espejo en el que puede controlar lo que sucede en su reino, del cual, para poder ser recorrido entero, harían falta cuatro meses.



    La noticia de la existencia de este soberano y tan fabuloso reino en Oriente hizo brotar las esperanzas en Occidente de una victoria en Tierra Santa y de soñar con esas maravillas. La imaginación europea fue creciendo y formando la imagen que los occidentales tenían de la India. Esta, junto con China y, por extensión, Tartaria (una vasta tierra indeterminada desde el mar Caspio), eran un todo: todas ellas formaban Oriente en la imaginación de los europeos medievales. Y, en ese Oriente, reinaba el Preste Juan. Se incluirán en su reino los cinocéfalos: los humanos con cabeza de perro, ya mencionados por los griegos y situados muy al este. Exactamente igual que los grifos y las amazonas.  También se incluirá en el reino del Preste Juan la famosa Fuente de la Eterna Juventud. Todo lo extraordinario y exótico para aquellas gentes estaba siempre situado fuera del mundo conocido.



    Y como en la mente de los europeos medievales al hablar de Oriente había que hablar a la fuerza del Paraíso, este se encontraba también en aquellos dominios.
    Un relato anónimo contribuyó a hacer volar más la imaginación. Contaba la supuesta visita al papa Calixto II en Roma de un tal Juan, patriarca de la India. Este Juan describía así sus dominios:

"Una ciudad de anchísimas murallas rodeada por un lago y con una montaña a su lado, en cuya cima se encuentra la iglesia de Santo Tomás. Cerca pasa un río que nacería en el Paraíso".

 El relato continúa contando que en determinada época del año las aguas del lago descienden y dan paso a un santuario llevado por una procesión que porta un recipiente donde se encuentra el cuerpo del apóstol. Se dice que el propio apóstol cobra vida y reparte hostias consagradas entre la multitud.
    En el siglo XIII, el caballero-trovador Wolfram von Eschenbach añade una pieza más a la leyenda en su Parsifal. La imagen de una iglesia en una montaña en un lago, que albergaba un recipiente, solo podía ser el lugar que albergase el Santo Grial. Así, el Preste Juan pasó a ser el custodio del Grial, según Eschenbach, quien lo convirtió en hijo de la Doncella del Grial que Chretién de Troyes recoge en su Cuento del Grial.
  También en el siglo XIII, el obispo Jacques de Vitry cuenta que un tal rey David de la India, descendiente del Preste Juan, había derrotado a los sarracenos y que avanzaba hacia Bagdad. Las esperanzas de recuperar Jerusalén aumentaron tras esta noticia.
  Y de nuevo en el siglo XIII, con el viaje de Marco Polo a China, se amplían las noticias sobre el Preste Juan. Polo no dice haberlo conocido, pero sí lo menciona en su Libro de las Maravillas:

"Y cuando Gengis Khan hubo reunido tan gran multitud de gentes que cubrían el mundo entero, se dijo que quería conquistar gran parte del mundo. Entonces envía mensajeros a Uncán, es decir, hablando a nuestro modo, al Preste Juan, sabiendo realmente que éste no prestaría atención a su demanda".

 Polo cuenta que el célebre conquistador mongol no solo derrotó al Preste Juan, sino que además le dio muerte. Más adelante, en otro pasaje del libro, vuelve a mencionarlo:

"Este Rey de Oro era súbdito de Uncán, del que más arriba hemos dicho que se llamaba Preste Juan, pero en su arrogancia y orgullo se rebeló contra él; y estaba en una plaza tan fuerte que el Preste Juan no podía tomarlo por asalto ni reducirlo, y por eso sentía gran cólera".

Es decir, que la imagen que se tenía del Preste Juan en Occidente era esta...


... pero, en realidad, el verdadero Preste Juan era así:



    
  Estos datos proporcionados por el viajero veneciano coinciden con un momento de crisis en las Cruzadas. La octava y última cruzada tuvo lugar en ese tiempo, por lo que el personaje del Preste Juan ya no era visto como un aliado que podría ayudar a los cruzados. 
   Con estos datos, la imagen del Preste Juan varió y las noticias de la crisis del imperio mongol llevó a pensar que quizá nunca hubo un rey cristiano en Asia Central. Así, el Preste Juan quedó desplazado al sur, a la India, uniéndolo de nuevo con la idea de los cristianos nestorianos que vivían en el subcontinente. En el siglo XIV aparece una obra anónima titulada Los viajes de Sir John Mandeville, donde se narra el fabuloso viaje de un caballero inglés a Oriente. En él se recupera la imagen exótica del Preste Juan de las tres cartas mencionadas, lo que indica que la figura del legendario rey-sacerdote había quedado como divertimento de la cultura popular.
   En el siglo XV, con la exploración llevada a cabo por los portugueses en África y el contacto con el reino cristiano de Abisinia (Etiopía), el Preste Juan entra de nuevo en escena. El negus (emperador) de Abisinia fue visto como el auténtico Preste Juan: un rey cristiano y vinculado con lo religioso por la creencia de que era descendiente del rey Salomón y la reina de Saba. Los cronistas europeos lo encajaron al volver su mirada a las "tres Indias" que mencionaban las cartas del siglo XII. Así, se identificó a Etiopía con la "Tercera India", por lo que el Preste Juan encajaba por fin en el mapa del mundo.


   Para las gentes del siglo XV la idea quedaba cerrada. Pero ¿qué podemos rastrear de historia en toda esta leyenda?

1. La idea de un rey y sacerdote ("Rex et Sacerdos"), que proviene de la figura de Melquisedec en el Génesis (y que, de acuerdo con la teología, Cristo representaría), fue impulsada en buena parte de la historia política de la Edad Media. Tanto el papa como el emperador del Sacro Imperio lucharon por tener ambos poderes. Así, la idea de que un personaje, aunque fuese al otro lado del mundo, los reunía, no hizo sino seducir más a Occidente.

2. Las noticias aportadas por el obispo Hugo corresponderían a un episodio histórico: la victoria del kan mongol Ye Liu Dashi sobre el sultán del Imperio Selyúcida en Samarkanda en 1141. La idea de que los sarracenos habían sido derrotados por otro enemigo tenía que animar a la fuerza a los cristianos. Ye Liu Dashi no era cristiano, sino budista, aunque tenía muchos nestorianos entre sus súbditos. Pero para los cristianos de Occidente, un rey no musulmán que derrotara a los musulmanes tenía que ser a la fuerza cristiano, pues nada se sabía del budismo en Europa por aquel entonces.

3. El tal David de la India, del que habla Jacques de Vitry, no es otro que el mismísimo Gengis Khan, pues no hay otro líder militar que hubiese llevado a cabo tales conquistas en esa época. Así, para los cristianos de aquel tiempo, el Preste Juan era una mezcla de dos kanes mongoles. Además, el término "kan" aparece a veces como "jan", de donde pudo haber surgido "Juan".

4. El relato de Marco Polo sobre la derrota y muerte del Preste Juan por Gengis Khan corresponde al enfrentamiento entre Ong Khan y el conquistador mongol. De ahí que Polo diga que el nombre nativo del Preste Juan es "Uncán". Este caudillo era cristiano nestoriano, por lo que encaja en el perfil del legendario rey. En cuanto al Rey de Oro, suponemos que sería algún otro señor o caudillo derrotado por Ong Khan.

5. La mezcla de esos tres caudillos mongoles hicieron aumentar la imaginación de los europeos, unida a la imagen de la India como el lugar al que el apóstol Tomás fue a predicar, como indicamos. De este modo, se unían dos elementos no musulmanes en Oriente: la existencia de los kanes mongoles y los cristianos nestorianos de la India.

6. La leyenda jugó con otra posibilidad: la de que el Preste Juan no fuese otro que el apóstol Juan. Esta idea se apoyaba en el capítulo 21 del Evangelio de San Juan:

"Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? 21 Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de este? 22 Jesús le dijo: si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Sígueme tú. 23 Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?"

 Así, para algunos teólogos este pasaje indicaba que San Juan habría permanecido vivo durante siglos.

7. La imagen que se describe del maravilloso reino del Preste Juan es una mezcla de informaciones sesgadas sobre la India y Oriente unidas a la mitología grecorromana de todo aquello que se situaría fuera del mundo conocido (amazonas, grifos, cinocéfalos...) y a la Biblia (Paraíso). Exactamente lo mismo que se describe en los fantásticos viajes de San Brandán y San Amaro. En cuanto al espejo del Preste Juan, no está lejos de otros espejos de la literatura medieval, como el de Blancanieves. Y no deja de ser curioso el parecido de aquel espejo con un ordenador o una pizarra digital.

  Todo esto arrojaría luz sobre el origen del Preste Juan. Pero, de un modo o de otro, este misterioso personaje seguirá haciendo volar la imaginación.






 

viernes, 2 de febrero de 2024

La heráldica de Playmobil XXX

  Con este escudo del 3315 entramos ya de lleno en la tercera generación de medievales de Playmobil: los de 2005. Se trata de un hacha de doble filo de plata sobre campo de sable bordeado de azur. Los colores empleados son poco habituales, pero le dan un aspecto muy llamativo. Llamativo pero que por suerte no está todavía en la línea que emprendió Playmobil en esa década con colores chillones y horteras en algunos casos. Nuestro colega Langsdorff estará de acuerdo con esta afirmación.



   La elección de este motivo heráldico por parte de Playmobil no hubo que buscarla muy lejos: la idea era reproducir, obviamente, el arma empleada por este mismo caballero. Un hacha que fue toda una novedad para el tiempo en que salió, pero que hemos visto en tantas referencias que ha perdido su exclusividad, como tantas otras piezas. Pero tampoco voy a ser yo el que critique esto. 




  Este caballero, con su armadura negra y aspecto fiero, iba a ser llamado el caballero malo de esta nueva remesa. Pero más tarde veremos que Playmobil tenía preparados ya sus malos que harían que los nuevos medievales se polarizaran y acabaran con el realismo y las posibilidades de los 70-90. Playmobil iba a empezar a marcar distancias con su edad de oro. Está visto que no solo en política gustan de hacerse el hara-kiri... Pero ya veremos esto con más profundidad.
  El hacha como motivo heráldico es poco habitual, como decía. En heráldica cuenta como "figura artificial". Un blasón real que contiene el hacha como figura heráldica es el del caballero-trovador Wolfram von Eschenbach. Este poeta alemán del siglo XIII combinó la caballería con la lírica y compuso el famoso Parsifal. Aparece retratado en el Codex Manesse, el preciado códice de los minnesänger, los trovadores germanos, que es, junto con el tapiz de Bayeux, las Cantigas de Alfonso X y Las muy ricas horas del duque de Berry una valiosa fuente iconográfica del medievo. En ese códice, Eschenbach aparece representado como un caballero junto a su escudero, que sujeta a su caballo. Tanto en el peto de éste como en su escudo y estandarte, Eschenbach luce dos hachas de plata sobre campo de gules, lo mismo que en su yelmo:



   

miércoles, 31 de enero de 2024

Perceval y el Grial IV

    Perceval cabalga alegremente hacia Camelot. Un día, en un claro del bosque, encuentra una tienda de campaña:



  El joven galés descabalga y se acerca con curiosidad a la tienda:




 Dentro descubre a una hermosa doncella:
-¿Qué hacéis aquí? ¡Marchaos!
-Hermosa doncella, soy Perceval el Galés y he venido a rescataros.
-¿Rescatarme? Debéis estar loco. No me hallo prisionera. Marchaos, os lo ruego. Mi prometido regresará enseguida.


 -He dicho que he venido a rescataros. Así que debéis entregarme vuestro anillo y concederme un beso.
-¿Pero qué decís? ¿Habéis perdido el juicio? Ya os he dicho que no estoy prisionera y que estoy prometida ¡Salid inmediatamente de mi tienda!


  Pero al igual que no sabe nada de la guerra, Perceval tampoco entiende de compromisos. La doncella intenta empujarlo hacia fuera, pero Perceval agarra sus muñecas.
-Mi madre me ha encargado que pida vuestro anillo y un beso.
  La doncella va a gritar de nuevo, pero rápidamente Perceval la besa en los labios con emoción. Y con la misma rapidez, le roba el anillo del dedo.


 -¡Gracias, dulce doncella! Vuestro anillo y vuestro beso serán mi primer trofeo como caballero! Guardad siempre el recuerdo de Perceval el Galés.
 -¡Cómo os atrevéis, ladrón, criminal! ¡Tened por seguro que mi prometido os perseguirá! ¡Devolvedme mi anillo!



  Pero Perceval se aleja ya feliz, a lomos de su caballo, mientras la doncella grita a sus espaldas:








lunes, 29 de enero de 2024

La heráldica de Playmobil XXIX

  En 2004 Playmobil preparaba ya la que iba a ser su tercera generación medieval y la primera que combinaba abiertamente con lo fantástico (o sea que adiós casas medievales de steck y... adiós steck...). Pero ese mismo año, en las cajas de special, todavía iba a dejarnos algún detalle que sería bienvenido. Me refiero al primer caballero teutónico: el special 4625.






  Ya hemos hablado anteriormente de la Orden Teutónica  y su derrota en tierras polacas. Playmobil volvería a sacar este caballero en un blister junto a un templario y más tarde en la serie 9 de los sobres sorpresa con un nuevo escudo muy bueno:







sábado, 27 de enero de 2024

Marina romana

 

      La marina romana no ha sido un tema muy tratado por la ficción, a excepción de Ben-Hur. Aunque el Mediterráneo fue llamado Mare Nostrum ("Nuestro Mar") por los romanos, lo cierto es que destacaron más por la guerra en tierra que por mar. Roma no estableció una armada permanente hasta el reinado de Augusto.





Cada flota estaba mandada por un prefecto:


   Por debajo del prefecto estaban los nearcas. Cada nearca estaba al mando de un escuadrón y tenía diez barcos a su cargo:


  Al frente de los nearcas estaba el navarchus princeps o nearca superior de la flota. Por debajo de los nearcas estaban los trierarcas, al frente de cada barco:


Cada barco estaba dotado de infantes de marina, marineros y galeotes como remeros. En caso de combate, los infantes de marina defienden el barco, a las órdenes de nearcas y trierarcas:


Y, por supuesto, la defensa se secundaba con balistas:



Dentro de los barcos encontramos los trirremes (tres niveles de remos), la embarcación más numerosa de la marina; los cuatrirremes (cuatro niveles) y los quinquerremes (cinco niveles). De menor tamaño que los trirremes eran los birremes y liburnas.