martes, 13 de septiembre de 2022

Exposición Playmobil Golmayo 2022

     Ya había ganas de una exposición de nuestro colega David Ormazábal desde que nos presentara aquel magnífico diorama de Little Big Horn (2019) en el que colaboré. La pandemia, como casi todo en estos tres últimos años, paralizó estos eventos y, al fin, en este 2022, regresaba esta cita con Playmobil y con el western de la mano de David. En este caso, recreando uno de los hechos más importantes y trascendentes de la historia de los pieles rojas: la matanza de Wounded Knee (1890).




    Por diferentes circunstancias no pude ir a ver la exposición hasta el pasado sábado día 10. Pero aquí estaba de nuevo, disfrutando del gran despliegue de medios que nos ofrece una vez más David, ayudado por Aesclick. Despliegue que se complementa con la notable información que nos proporciona a través de paneles y vídeos acerca de este episodio de las guerras indias.
    La matanza de Wounded Knee se produjo en la reserva de sioux lakotas de Pine Rige (Dakota del Sur), junto al arroyo de Wounded Knee, por parte de un destacamento del 7º de caballería. Es decir, el mismo regimiento que fue derrotado en Little Big Horn. El 29 de diciembre de 1890, el destacamento, liderado por el coronel James Forsyth, ordenó a los indios que entregasen sus armas. Así lo hicieron, bajo el consentimiento de su jefe Si Tanka (también llamado Big Foot), que se encontraba enfermo en ese momento. Pero uno de los indios, al ser sordo, no escuchó la orden y descubrieron un rifle bajo sus ropas. La caballería lo tomó como una afrenta y la excusa para atacar. Los soldados del 7º dispararon contra hombres, mujeres y niños desarmados. Entre ellos, murió el jefe Si Tanka, cuya foto en la nieve se convirtió en un emblema de la matanza:


    El presidente Benjamin Harrison, entonces en el poder, recompensó a los soldados que más indios mataron con la Medalla de Honor. Con la masacre de Wounded Knee finaliza oficialmente la llamada conquista del oeste norteamericano. La matanza se convirtió en un emblema para los indios. En 1973 se produjo un nuevo enfrentamiento entre varios indios contra el FBI, reivindicando sus derechos y el horror de aquella masacre de 1890. 
    La exposición de Golmayo recrea al detalle el episodio de la matanza. Aquí, podemos ver al jefe Si Tanka yacente, en el momento en el que Forsyth ordena la entrega de las armas:



    Como se puede ver, los soldados llevan varios gorros de piel, adecuándose a la realidad histórica de aquel 1890 y geográfica (Dakota del Sur es uno de los estados del norte y sucedió en diciembre). Unos centímetros más allá, el momento del ataque, con los tipis incendiados. Cunde el pánico:







A la izquierda, los soldados del 7º disparando:


    En esta parte se recrea el momento en el que los sioux intentan huir a buscar ayuda al pueblo de Pine Rige:


    Todo esto es fruto, una vez más, de la gran documentación manejada por David. Y su gran valor en hablar de la vergüenza (subrayando esta palabra) del asunto de las medallas. Medallas cuyo retiro fue exigido en 2001 por el Congreso Nacional de Indios Norteamericanos durante la presidencia de George W. Bush. El asuntó volvió a ser tratado el año pasado con el actual presidente, Joe Biden.


Más escenas de la masacre:


    No falta una representación del llamado "Milagro de Wounded Knee", en el que un bebé indio fue hallado entre los muertos. Era Pájaro Perdido, una niña sioux. Adoptada por el general Leonard Colby, su dramática vida la llevó a terminar en el espectáculo de Búfalo Bill.



El pueblo de Pine Rige, con diferentes elementos que amplían el diorama:




Un burdel no podía faltar en aquellos tiempos...


Y árboles de Navidad, no olvidemos que era el 29 de diciembre:




    En esta parte, dos elementos que llaman la atención: el tren del oeste (que tantos coleccionistas querríamos tener...) y el coche de Regreso al futuro. Los personajes corresponden a la 3ª entrega de la saga ¿La explicación? Van camino de 1973, cuando se produjo el 2º enfrentamiento en Wounded Knee.


Y, como siempre, los gazapos. En este caso, legionarios romanos:


Los hermanos Marx, que han querido pasearse por el diorama:



Bud Spencer y Terence Hill, en sus famosos papeles en Le llamaban Trinidad:


El propio David como cámara de la 8 de CyLTV, además de Clint Eastwood:


    Esta otra parte del diorama está dedicada al espectáculo de western de Búfalo Bill. Espectáculo que llegó a Europa: a Inglaterra, donde actuaron ante la reina Victoria (tatarabuela de la fallecida Isabel II), ¡y en España! concretamente, en Barcelona. La exposición acoge también una fotografía de las entradas que se vendieron. Aquí, el propio Búfalo Bill acariciando a los bisontes que él mismo crió:


    Despliegue de medios en el espectáculo de Búfalo Bill, el hombre que más hizo por forjar la leyenda del western. El primero que trajo elefantes y otros animales a EEUU:






    Un año más, David, con todo su entusiasmo y energía, nos trae el western a Golmayo, en este caso con el drama de Wounded Knee. Gracias homenajes como el de esta exposición, el recuerdo de aquella masacre sigue vivo.









































lunes, 12 de septiembre de 2022

Exposición Gladiator Garray 2022

 Ya había ganas de una nueva exposición de Playmobil dedicada a las batallas de la Antigüedad en Garray. Temática que se habían propuesto hacer desde 2018, pero que, inexplicablemente, cambiaron en 2020 por las Navas de Tolosa y en 2021... por ninguna. Esta vez nos ha sorprendido por elegir la película Gladiator. En realidad, es una excusa para tratar el tema de las Guerras Marcomanas, que, como recordaréis, tratamos aquí, en Playmoguardian. Recordemos que estas guerras tuvieron lugar en el valle del Danubio, en la actual Austria, lideradas por Marco Aurelio desde Vindobona (Viena).



    Gladiator es una de mis películas favoritas. Y, aunque se la ha criticado por inexactitudes históricas (uso de armas de asalto en una batalla a campo abierto, muertes de Marco Aurelio y Cómodo diferentes a la realidad, etc.), sigue siendo un peliculón. Se ha dicho siempre que "trajo de vuelta el peplum", pero teniendo en cuenta que las pocas películas de romanos que se hicieron después fueron escasas o mediocres o casi copias de ella, ese mérito parece más bien inadecuado. Su verdadero mérito fue elevar de nuevo el cine épico al lugar que le correspondía. Mérito que fue recompensado con un merecido Óscar a la mejor película del año 2000.



    Tampoco olvidemos que las Guerras Marcomanas y los reinados de Marco Aurelio y Cómodo ya fueron tratados en La caída del imperio romano (1964). Una película de la que ya hemos hablado en otras ocasiones y que tuvo la mala fortuna de haber sido estrenada tras numerosos peplums, lo cual hizo que el público la recibiese con cierto hartazgo, pero que tiene grandes momentos que merecería la pena analizar.


    Pero ahora vamos a comentar la exposición de Garray, de nuevo de la mano de Aesclick y Tierraquemada. El diorama nos muestra, en primer lugar, la primera escena de la película: la batalla en Germania. La escena se mantiene fiel al film, aunque añade cascos marcomanos como aportación histórica (en la película no llevan cascos):


    La caballería romana (difícil de conseguir hoy en las ferias) avanza al galope por el bosque con Máximo (Russell Crowe, en su etapa como general) a la cabeza (con la insuperable banda sonora de Hans Zimmer):







    El choque con la infantería romana tiene más de nota personal que de la película, con escudos customizados para diferenciar a las legiones:




    Muy conseguida esta parte, en la que Quinto (Tomas Arana), lugarteniente de Máximo y luego jefe de la guardia pretoriana, dirige el ataque con las máquinas de asalto. Las cintas en el pelo y los pañuelos en el cuello son tal cual los de la película:






    Aquí, Marco Aurelio (recordemos que era Richard Harris) escoltado por los pretorianos observa el desarrollo de la batalla. Tras ellos, la escena en la que su hijo Cómodo (Joaquim Phoenix) llega al campamento acompañado por su hermana Lucila (Connie Nielsen). Magnífica la carruca customizada, un medio de transporte del que hablaremos en próximas entradas:






    A continuación, el diorama nos muestra la entrada triunfal de Cómodo en Roma tras la muerte de su padre. Gran desfile de la guardia pretoriana:





    Mientras, Máximo, ya convertido en gladiador, se entrena junto a sus compañeros para luchar en el Coliseo:


    El combate final contra Cómodo en la arena del Coliseo, ante la guardia pretoriana. Se sabe que el Cómodo histórico participó en algún combate en el Coliseo, pero no murió luchando en él. Por otro lado, también en La caída del imperio romano había un combate final entre Cómodo (Christopher Plummer) y Livio (Stephen Boyd)




    A continuación, los gladiadores portan el cadáver de Máximo, acompañados por  Lucila y el senador Graco (Derek Jacobi):


    Y, por último, el viaje de Máximo al más allá, a los Campos Elíseos, reencontrándose con su esposa (Giannina Fascio) y su hijo (Giorgio Cantarini) en la escena final:






    Felicitar a los organizadores por unas reconstrucciones muy logradas de esta película que es ya un gran clásico del cine.


















































viernes, 9 de septiembre de 2022

Fuerte británico en Punjab

 
   Punjab es una región bastante conflictiva, en el norte de la India. El gobierno de Su Majestad ha reforzado la zona con fuertes militares.
  En uno de estos fuertes encontramos a uno de aquellos cipayos, en este caso leales a la Corona:



El capitán del fuerte saluda a este sowar, que regresa de una inspección a caballo:


Este otro cipayo debe atender los establos. Mientras, este soldado aprovecha que no está de servicio:



El capitán repasa los informes en su despacho. No puede faltar una taza de té:








Adiós a Isabel II

     Ayer llegaba la noticia temida y esperada al mismo tiempo por los británicos: la reina Isabel II ha muerto. Esperada porque todos tenemos que morir y porque la longevidad no es eternidad. Lo que no se esperaba es que fuese a los 96 años, pues, dados sus antecedentes (su madre murió con casi 102 años), todo el mundo imaginaba que llegaría a los 100.



  Hace unos meses se celebraba su jubileo de platino con grandes fastos. Fastos cargados de ilusión tras pasar la pandemia. Pero la salud de la reina había decaído claramente y el fin llegó. Un momento que había sido incluso ensayado y que los británicos imaginaban como algo lejano. Tengamos en cuenta que el 82% de los británicos nacieron bajo su reinado. Han sido 70 largos años de reinado. Y por eso no es de extrañar que anoche y hoy hayan acudido miles de personas a las puertas del palacio de Buckingham y de los castillos de Windsor y Balmoral (donde la reina ha fallecido) para rendirle homenaje. Para despedir a su reina. Gentes de todas las edades y condición. Y en muchas de ellas brotaban las lágrimas. No podía ser de otra manera para despedir a la soberana que ha marcado toda una era.


    Una era que empezó un día de febrero de 1952, cuando su padre el rey Jorge VI moría, en un país que comenzaba a salir de la posguerra. Una segunda era isabelina en la que Gran Bretaña y todo el mundo experimentó los mayores cambios de su historia. 



    Una era en la que se produjo la descolonización, el surgimiento de la Commonwealth, la Guerra Fría, la construcción y caída del Muro de Berlín, los Beatles, la llegada del hombre a la luna, olimpiadas y mundiales de fútbol, internet, la telefonía móvil, Margaret Thatcher, Lady Di, la Guerra de las Malvinas, la Guerra del Golfo, la entrada en la UE, el Brexit y el coronavirus. Ha tenido 14 primeros ministros desde Churchill. Ha conocido a numerosos personajes históricos, jefes de estado, famosos... Medio siglo XX y casi tres décadas del XXI en vivo y en directo. Todo un récord, toda una era.



    Isabel II nos ha dejado. Se va la figura que ha marcado la vida de Gran Bretaña en estos 70 años. Un emblema no solo para los británicos, sino para todo el planeta. Se va la figura que sido como una madre para ellos, e incluso para aquellas voces (no llegan a un 10 %...) que hablan con desdén sobre la monarquía. Con su muerte, Isabel II deja paso al príncipe Carlos, el eterno heredero a la espera. Su reinado comienza tras 66 años esperando que llegara su turno.



    Ya es oficial que reinará con el nombre de Carlos III (una vez más, ciertos periodistas se pasan de listos). Ese mismo (casi) 10% habla de las dificultades que tendrá por sus opiniones políticas. Pero lo que realmente pesará sobre el 90 % restante es la opinión que de él se tiene por el asunto Lady Di. No olvidemos que en el siglo XXI la imagen vale más que las palabras (no sé si 1000 o más...). 
    Nadie sabe qué augura el reinado de Carlos III para Gran Bretaña. Sabemos que será corto, dada la edad del nuevo rey: 73 años. Y que otro nuevo reinado llegará en unos años: el de su hijo Guillermo (futuro Guillermo V), hoy nuevo príncipe de Gales. 
    Pero, de un modo o de otro, recibimos desde aquí al nuevo soberano con las palabras que resuenan ya:


GOD SAVE THE KING!


















jueves, 8 de septiembre de 2022

El último vaquero

     No me canso de hacer escenarios del oeste. Este, concretamente, es para un vaquero:



    Toby Slade es un vaquero veterano. Está ya al final de su carrera o, como dicen los vaqueros, "al final del camino". En la línea de aquellas películas del western crepuscular, de vaqueros que ven ya aproximarse el final de una vida en las praderas. Películas como El más valiente entre mil o Monte Walsh.


    Toby podría contarnos muchas historias de esa vida dura entre caballos y vacas, siempre con su lazo y su revólver a mano:


    Me gusta mucho este sombrero de Playmobil, relativamente nuevo. Creo que aporta mucho y da más variedad para los escenarios del western: