martes, 19 de mayo de 2026

¿Existió Robin Hood? (II)

  En el siglo XIX, con el despertar nacionalista del Romanticismo, el personaje de Robin Hood vive una nueva popularidad. En 1820 Walter Scott lo recuperó como personaje para su novela Ivanhoe. Situada en el siglo XII, durante las rivalidades entre sajones y normandos, a las que ya aludimos, y la ausencia del rey Ricardo, Robin es descrito como "Locksley": un sajón (igual que el protagonista, Wifred de Ivanhoe) proscrito, líder de los rebeldes leales a aquel.


    John Keats, por su parte, en su poema Robin Hood, habla de Robin, Marian y Little John como parte de un pasado perdido y extraordinario. 


    En 1838 Pierce Egan el Joven escribió Robin Hood y Little John o Los Merrry Men del bosque de Sherwood. Por el nombre de Merry Men ("hombres alegres") comenzaron a conocerse los compañeros de Robin.




    De esta forma, el personaje se va idealizando, así como toda la Edad Media inglesa, fruto de ese interés romántico. La obra de Egan fue traducida al francés y retocada por Alexandre Dumas en El príncipe de los ladrones y su secuela Robin Hood el proscrito.



 En 1883, Howard Pyle retomó la labor de Scott y Keats y escribió Las alegres aventuras de Robin Hood. En esta obra, Pyle recopiló varias historias del arquero y las retocó. Las ilustraciones que las acompañan, realizadas por el propio autor, marcaron la imagen de Robin y sus amigos en el imaginario colectivo:



    Por aquel tiempo publicó también Francis J. Child sus Child Ballads: una extensa recopilación de baladas del folklore británico. Entre ellas hay algunas protagonizadas por Robin Hood que no habían sido recopiladas antes del siglo XV.



    Una vez expuestas estas fuentes, podemos comprobar que solamente una de ellas es histórica: la del archivo de York de 1230. El resto son baladas, leyendas, etc. Pero si rastreamos las fuentes históricas sin buscar a un tal Robin Hood, encontramos cuatro candidatos reales a ser el auténtico arquero de Sherwood:

1.  Huntington: noble del siglo XII. En 1160 se sublevó contra Enrique II, padre de Ricardo I.

2. Robin de Barnsdale: noble del siglo XIII que apoyó a Simón de Montfort en la rebelión de este contra su cuñado Enrique III.  En este caso, se sitúa en el tiempo del documento de York.

3. Robert de Kyme: noble también del siglo XIII que acabó proscrito.

4. Hood: por este nombre se conoce a un habitante de Locksley (en el condado de York) al servicio del conde de Lancaster. Participó en una rebelión contra Eduardo II que tuvo lugar en 1322. Al fracasar esta, Hood se refugió en el bosque de Barnsdale como proscrito. Aquí cobra realidad la recopilación titulada Una gesta de Robyn Hode, de la que hablamos.

    Si aplicamos el criterio de la repetición, la época que se repite es el siglo XIII. Por otro lado, la mención al bosque de Barnsdale en dos casos podría indicar el escenario real. Y todos se sitúan en la zona centro-oriental de Inglaterra.


    Por otro lado, varios historiadores señalan que "Robin Hood" parece ser un nombre habitual para referirse a proscritos en la Edad Media inglesa, lo cual hace más difícil averiguar quién generó la leyenda. En el siglo XVII, por ejemplo, todavía se conocía así a los forajidos, como en el caso de los conspiradores de la Pólvora, que intentaron volar el parlamento británico en 1605.
    Por el criterio de la antigüedad, recordemos que las primeras menciones a Robin Hood, hasta el siglo XVI, lo sitúan entre los siglos XIII y XIV, pero no en el XII. Por lo tanto, la opción de un forajido, no en tiempos de Juan Sin Tierra, sino más tarde, cobra valor.

CONTINUARÁ...


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