martes, 22 de septiembre de 2020

Profesor Gutenhoff

    A la espera de poder conseguir unas cuantas piezas egipcias y siguiendo la estela de Neperiano y sus arqueólogos, y los de las ruinas de Cartago, aquí traigo unas pocas pruebas con fondo digital de mi nuevo personaje: el profesor Hermann Gutenhoff.




   Además de la "huella" de nuestro colega Neperiano, ha habido otras huellas. Una es la del recuerdo de Las auténticas aventuras del profesor Thompson, una serie española de dibujos animados que, aunque breve, tenía todos los ingredientes de las aventuras de egiptología y viajes en el tiempo. Un ejemplo más de la calidad y las buenas ideas de una época en la que a los niños se les ofrecía lo mejor, impensables hoy día:



   La otra huella es mi visita al Kunsthistorisches Museum de Viena en el verano de 2018, que además de tener una de las mejores colecciones de cuadros del mundo, posee una colección de piezas egipcias valiosísima. Aquí podéis comprobarlo en las fotos que hice:






   Para quienes no hayan visto las piezas egipcias del Museo Arqueológico de Madrid, las de Viena les impresionarán bastante. Y para los que las hayan visto, también, porque nos muestran el enorme interés que hubo en el imperio austriaco (y en buena parte de Europa) por la aventura de la egiptología. Desde los famosos vasos canopos:




Pasando por lujosos sarcófagos:







Joyas y amuletos:






Y una de las cosas que más me llamaron la atención: ¡cocodrilos momificados! De toda clase de tamaños:





El profesor Gutenhoff ha sido comisionado por el gobierno imperial de Austria para excavar en los yacimientos del país del Nilo en busca de valiosas piezas de los tiempos de los faraones:








miércoles, 16 de septiembre de 2020

Taberna medieval

    Vamos con una entrada que llevaba tiempo en el banquillo. Ya vimos una posada medieval, que es al fin y al cabo una taberna más. En el caso de la taberna de esta entrada, la encontramos en la ciudad. En realidad, una taberna no "pisaría" a otra, después de todo las tabernas eran uno de los establecimientos más populares de la Edad Media (y de la actualidad). Todo consiste en seguir explorando las posibilidades del steck con nuevas y variadas construcciones:



    Naturalmente, cualquier posada medieval que se quiera construir con Playmobil parte de la de la 3448, aunque sea en esencia, pero puede componer cualquier estructura. En este caso quería jugar sobre todo con las dos alturas y quería poner también un árbol al lado de la mesa de abajo, pero tapaba demasiado. La idea venía de esta imagen:



   Me encantan las jarras de cerveza de Playmobil y no me canso de usarlas en estos dioramas:







    En el piso de arriba parece que también beben lo suyo:







lunes, 14 de septiembre de 2020

El naufragio del San Telmo

 Océano Atlántico, 1819. El rey Fernando VII envía una división naval a El Callao (Perú) con el objetivo de restaurar el poder naval español en el Pacífico y auxiliar a las tropas en su lucha contra los independentistas hispanoamericanos. La división la forman 644 marinos y cuatro barcos: el navío de línea San Telmo (la nave capitana), el buque Alejandro (comprado a la armada rusa) y las fragatas Prueba y Primorosa Mariana. Al mando de la expedición se encuentra el brigadier Rosendo Porlier y Asteguieta, que embarca en el San Telmo, capitaneado por Joaquín de Toledo y Parra:








     La división parte de Cádiz el 11 de mayo. Porlier no parece augurar un buen viaje, pues sabe que los barcos no se encuentran en las mejores condiciones y que deberán bordear el cabo de Hornos en una época nada favorable. Como una premonición, se despide de sus colegas: "Probablemente hasta la eternidad".



     Pocas semanas después de abandonar España, a la altura del trópico de Cáncer, el Alejandro regresa a ésta, a causa de fugas de agua en su casco. Los otros tres barcos fondean en Río de Janeiro para aprovisionarse. 
    El 2 de septiembre alcanzan el mar de Hoces, que separa Suramérica de la Antártida. Al intentar bordear el cabo de Hornos, les sobreviene una tormenta. Los navíos intentan hacerle frente. El San Telmo desaparece entre las olas:



   Los tripulantes del Primorosa Mariana intentan avistarlo, pero es inútil. Su capitán, Melitón Pérez del Camino, anota lo siguiente en el cuaderno de bitácora: "Hemos dejado de ver al San Telmo en latitud 62º sur y longitud 70º oeste, con averías graves en el timón, tajamar y verga mayor". 




      El Prueba y el Primorosa Mariana consiguen desembarcar en El Callao entre el 2 y el 9 de octubre. El San Telmo, arrastrado por los vientos, se desplaza hacia el sur, a la deriva:










   El 16 de octubre, poco después de la desaparición del San Telmo, el bergantín británico Williams, al mando del capitán William Smith, desembarca en la Isla Livingston, la segunda más grande de las Islas Shetland del Sur, en la Antártida. El objetivo de Smith es reclamar el archipiélago para la Corona británica. Allí, descubren los restos de un naufragio:




   Smith y sus hombres identifican los restos como parte de un navío español. Para Smith, solo significa una cosa: él y sus hombres no son los primeros que han desembarcado en esta tierra de hielo.




     Entre los restos del naufragio aparecen también restos de animales ¿Los cazaron los supervivientes para sobrevivir? Y si fue así ¿qué ha sido de ellos?




    Smith informa al Almirantazgo de su hallazgo. Sus superiores silencian la noticia, pues la incorporación de las Shetland del Sur a la Corona resulta primordial. Dos años después, otro capitán británico, James Wedell, enviado para cartografiar las islas, informó sobre la zona explorada por Smith: "Varias piezas de un naufragio fueron halladas en las islas del Oeste, en apariencia pertenecientes a un buque de 74 cañones, probablemente los restos de un buque de guerra español perdido cuando hacía el pasaje hacia Lima".
        ¿Qué fue de los náufragos del San Telmo? ¿Murieron víctimas del frío de la Antártida? ¿Lograron construir una balsa y huir de la isla Livingston? Años antes de que Franklin y su Terror desaparecieran, otro barco entró en la historia de las expediciones polares, con bandera rojigualda. Los primeros que lograron pisar el suelo de la Antártida.


















Sobres serie 19

  Gracias a nuestros colegas de Amclick ya conocemos los nuevos Playmobil de la serie 19 de sobres sorpresa. Yo todavía ando en busca de algunos de las series 16, 17 y 18.




Chicos

1. Astronauta chino: parece que la tendencia es sacar lo mismo, pero cambiando la raza...

2. Trovador: una figura muy curiosa que ayuda mucho a ampliar la población civil medieval, tan abandonada por la marca últimamente.

3. Caballero: sorprendentemente regresa el escudo del grifo de segunda generación.

4. Guerrero de fantasía: más de lo mismo...

5. Pirata fantasma: más de lo mismo...

6. Bombero negro: como lo del chino...

7. Ladrón: una figura muy lograda y un gorro que puede venir bien para el oeste y la era victoriana.

8. Pescador: una figura bienvenida para la era victoriana y las aventuras en alta mar. Sorprende que hayan sacado una figura tan lograda, teniendo en cuenta la escasez de elementos de esos escenarios últimamente. 

9. Maniquí de pruebas de coches: otra figura muy lograda y simpática.

10. Médico: más de lo mismo...

11. Indiana Jones: por lo menos lo parece.

12. Boxeador: más de lo mismo...


Chicas


1. Dama ¿victoriana?: muy hortera...

2. Veterinaria china con un oso panda: o empleada del zoo.

3. Bruja: más de lo mismo...

4. Gimnasta: más de lo mismo...

5. Gimnasta: ¿dos gimnastas en la misma serie?

6. Violinista: quizá se pueda aprovechar alguna pieza...

7. Policía: más de lo mismo.

8. Hippy negra: si no me equivoco...

9. ¿Piloto?: si no me equivoco...

10. Embarazada.

11. Pirata.

12. Ni idea... ¿Princesa con prismáticos?





jueves, 10 de septiembre de 2020

Fort George

  Fort George es una ciudadela ubicada en la isla de San Cristóbal, rebautizada como St Kitts por los ingleses, tras ser cedida a Gran Bretaña por España en 1713.

  En la sala de guardia, los soldados destinados en la ciudadela descansan, se distraen, etc.








El alcaide revisa sus documentos en el despacho:



La peluca del nuevo Mozart es más que bienvenida, con muy buenos resultados:






Y, por último, las mazmorras, donde permanece encerrado más de un pirata:


lunes, 7 de septiembre de 2020

Acueducto en construcción

   Una vez conquistado un territorio, los romanos construyen infraestructuras para extender la civilización. Y hay algo imprescindible: construir un acueducto para conducir agua.




    Los romanos no tomaban agua de los ríos, sino directamente de manantiales. Para conducir el agua usaban la ley de los vasos comunicantes. Buena parte de aquellos acueductos se componía de enormes arquerías para que quedase constancia del gobierno de un cónsul, procurador o emperador.




    El arquitecto supervisa las obras del acueducto. El ejército supervisa también el desarrollo de los trabajos:





viernes, 4 de septiembre de 2020

Duelo junto a los carmelitas

   D'Artagnan llega al solar junto al convento de los carmelitas puntualmente a las doce. Allí está ya Athos esperándole:
-Veo que no os habéis echado atrás-dice Athos.
-Aquí me tenéis.


-Disculpad, pero estoy esperando a unos amigos que actuarán como padrinos.-explica Athos.
-Yo no tengo padrinos, señor. Los vuestros tendrán que ser también los míos.
-¿No conocéis a nadie en París?


 -Solo al señor de Treville. Pero, señor, si os afecta a vuestro hombro podemos dejar el duelo para más adelante...
-Me sirvo igual con los dos brazos, señor gascón ¡Ah, por allí vienen mis amigos!



     D'Artagnan se asombra al ver llegar a los dos mosqueteros contra los que ha sido citado a batirse:
-Pero ¿cómo? ¿Son estos vuestros padrinos?
-Estos son ¿No sabéis que en todo París somos conocidos como Athos, Porthos y Aramis, los tres inseparables?
-Perdona el retraso, Athos... Pero ¿vas a batirte contra este joven gascón? ¡Si tengo que batirme con él!-dice Porthos asombrado.
-A la una-apunta D'Artagnan.



-Yo también me bato con él-dice Aramis.
-A las dos.
-¿Cuánto tiempo lleváis en París, muchacho?-pregunta Athos.
-Unas pocas horas.
-¡Diablo! Tres duelos en un día.


-¿Por qué te bates con él, Athos?-pregunta Porthos.
-Porque me hizo daño en el hombro herido ¿Y tú?
-¿Yo? Pues... yo me bato porque me bato.
-¿Y tú, Aramis?
-Por una cuestión de teología... Tenemos una discrepancia acerca de un punto de San Agustín.
-Bien, pero las posibilidades de que tengan lugar vuestros duelos son escasas. Empecemos, pues.
-Estoy presto, señor-dice D'Artagnan.


 Comienza el duelo, pero...


-¡Los guardias del cardenal!¡Envainad!-dice Porthos.


   Jussac, teniente de la guardia del cardenal, avanza seguido por cuatro de sus hombres:
-¡Vaya, mosqueteros! Parece que los edictos no sirven de nada... ¿Habéis olvidado que su eminencia el cardenal Richelieu ha prohibido los duelos?
-Señor Jussac, nada haríamos si fueseis vos quien se batiera...



-Envainad y seguidnos: quedáis todos arrestados.-dice Jussac mirando con desprecio a los mosqueteros.




-Jussac, por nosotros no habría inconveniente, pero el señor de Treville nos ha prohibido abandonar nuestras funciones.-dice Aramis.
-¡Basta! Entregad las armas.


-Ellos son cinco y nosotros solo tres...-dice Athos.
-Os equivocáis, señor: somos cuatro-dice D'Artagnan.
-Esto no va con vos, muchacho. Es un asunto de los mosqueteros.


-Es cierto que todavía no soy mosquetero, pero soy mosquetero de corazón. Permitidme luchar a vuestro lado.
  Athos mira con admiración a este osado gascón.
-¿Cómo os llamáis?
-D'Artagnan.
-D'Artagnan, vuestro valor está ya probado. Nuestro lema es: "Uno para todos y todos para uno".


-¡En guardia, señores!


  Los mosqueteros luchan con entusiasmo: nunca rechazan un duelo. D'Artagnan practica las fintas que le enseñó su padre y maneja su espada con agilidad:


Poco a poco, los aceros de los mosqueteros hacen caer y retroceder a los guardias:





 D'Artagnan se enfrenta a Jussac. Su estocada es poderosa, pero el joven gascón no se amedrenta:


 Y hiere finalmente al teniente de la guardia del cardenal:




 -¡Demonios con el joven gascón! Ha herido al mismo Jussac-dice Porthos.
-Sois realmente diestro con la espada para ser tan joven, D'Artagnan.-dice Athos.
-De todos ha sido la victoria, señores-dice alegre D'Artagnan.


¡Uno para todos y todos para uno!