miércoles, 30 de enero de 2019

Comerciando con los indios

   Ned Clayton ha llegado hasta uno de los poblados de la tribu assiniboine. Esta vez le acompaña otro trampero: Ben Holden.





   Negociar con los indios lleva su tiempo. Apenas hablan inglés, conocen algo de francés por los exploradores, pero sobre todo entienden el lenguaje de los gestos. Así que Ned y Ben tienen que gesticular para conseguir lo que desean.




               Se intercambian pieles, pemmican, carne ahumada de bisonte, salmón ahumado, objetos, etc. Ben intenta cerrar un trato con el jefe Caballo Que Galopa.


             De pronto, Ned distingue una hermosa sonrisa entre la tribu: es Pequeña Cierva, la hija del jefe. Y Ned se da cuenta de que el viaje ha merecido la pena...




10 años de la muerte de Hans Beck

  Hace diez años, a comienzos de febrero, andaba yo lidiando en el 2º curso de la carrera con un terrible examen de arte prehistórico al que me presentaba por tercera vez, esperando que fuese la definitiva. En esa primera semana de febrero, en ese tiempo corto sin clases antes de que comenzase el 2º cuatrimestre, reservadas para exámenes, me entretuve leyendo el ABC, que se repartía gratis en la facultad. De repente, encontré de casualidad la siguiente noticia: "Ha muerto Hans Beck, el creador de Playmobil". 
   La sorpresa fue enorme. En primer lugar porque me sorprendí de mí mismo, que teniendo esta pasión por Playmobil desde que me alcanza la memoria jamás me hubiese preguntado por su origen. Sabía que eran alemanes, pero nunca había sabido quién los creó ni nada. Y ahora me encontraba con que el hombre que los creó, la genial mente que concibió la idea de estos juguetes articulados que han marcado mi infancia y más, acababa de fallecer sin que yo le hubiese dado si quiera las gracias. 
    En la noticia aparecía una entrañable foto que me emocionó: un anciano de aspecto amable aparecía sentado junto a una enorme figura del capitán pirata de la 3382, que fue también el capitán del barco y que marcó el paso de los piratas monocromos de la primera generación a los alegres y entrañables de la segunda, los que yo conocí en aquellas aventuras en mares azules:





     Aquel anciano era Hans Beck. La noticia había sido recogida tarde por los medios españoles. Hans Beck había fallecido el día 30 de enero de aquel 2009 en su residencia junto al lago Constanza
    La aventura de este carpintero nacido en Turingia en 1929 (tengo el enorme privilegio de compartir día de nacimiento con él) comenzó cuando entró a trabajar para la empresa de juguetes Geobra-Brandstätter, localizada, como sabemos, en la localidad bávara de Zirndorf. Hans era el mayor de siete hermanos y contaba que durante la II Guerra Mundial había pocos juguetes y que él se dedicó a fabricarlos él mismo para sus hermanos pequeños. Por eso, desde muy joven, supo ver qué era lo que los niños pedían. En Zirndorf aprendió a trabajar con plástico, que sería el material que le llevaría a la fama.
  En 1973 la crisis del petróleo se extendió por Europa. El presidente de la empresa, Horst Brandstätter, encargó a Hans el diseño de un nuevo juguete en el que se usase la menor cantidad de plástico posible para hacer frente a la crisis.
     Tras varios diseños, Hans presentó un muñeco aparentemente sencillo, con brazos móviles (las manos eran todavía del mismo color que los brazos y no se podían girar), cabeza giratoria (180º) y que podía sentarse, montar a caballo y coger cosas con las manos. Como contaba el propio Hans, la idea vino al ver los dibujos de los niños, que en su gran mayoría dibujan las caras humanas con dos puntos para los ojos y una sencilla media luna para la boca. Además, calculó el tamaño de la mano de un niño para que correspondiese a la figura. La medida estándar elegida fue de 7,5 cm. 
   Cuando Hans presentó el prototipo a Brandstätter, éste le preguntó: "¿Cuál es el objetivo principal de este nuevo juguete?". A lo que Hans respondió: "El mundo entero en miniatura". Y así ha sido, tras 45 años de historia. En la foto siguiente podemos ver a Hans presentando los prototipos a Brandstätter:




  Las primeras figuras de Playmobil fueron presentadas en Nuremberg en 1974, en la feria internacional del juguete, que se celebra cada año en esta ciudad bávara. Las primeras fueron un albañil, un caballero, un vaquero y un indio. La acogida fue enorme. Unos niños se acercaron a tocarlos y moverlos y quedaron encantados con la novedad. Una empresa holandesa firmó al momento un contrato con Geobra-Brandstätter para comprarles toda su producción y futuras creaciones y poder venderlas en el país de los tulipanes. Solo un año después, Playmobil se había dado a conocer en toda Europa.




   ¿Qué había provocado el éxito del juguete? La respuesta es: el juguete en sí mismo. Su aire completamente nuevo, práctico, muy manejable, sencillo pero con características muy individualizadas, con un sinfín de accesorios, apto para jugar y para coleccionar y con la posibilidad de dejar llevar la imaginación del gran público de manera interminable, explorando el mundo real, la Historia y creando otros mundos. Ni más ni menos. 
    Playmobil lograba salvar de la crisis a Alemania, al menos a su sector juguetero, y convertía a Geobra-Brandstätter en una de las mayores empresas del país teutón. A finales de la década llegaron plagiadores y competidores. Pero todos ellos fueron vencidos. Era la segunda victoria de Playmobil. El original se alzaba entonces y siempre frente a la copia.
     Hans dirigió el equipo de diseño de Playmobil con una enorme ilusión y profesionalidad hasta 1998, año en el que se retiró. Durante todo ese tiempo, Hans insistió a su equipo en la necesidad de observación del mundo que les rodeaba. Insistió, por ejemplo, en que acudiesen a los zoos a dibujar in situ a los animales para lograr unas figuras que lograsen reproducir a éstos sin basarse en convencionalismos predeterminados. 



  En el departamento de diseño, Hans planificaba con los dibujantes e ingenieros los colores a emplear y los accesorios. 






  Así, Hans fue abarcando todos los campos y sectores del mundo, profesiones, Historia, nacionalidades, animales, vehículos... Aunque siempre se opuso a dinosaurios y extraterrestres, acabaron entrando también, aunque con menor acogida. Hans nunca deseó tampoco que la idea de agresividad formase parte de Playmobil.
   Hans sostenía que Playmobil no solo divertía a los niños, sino que "les ayudaba a comprender el mundo de los adultos". Disfrutaba al "verles jugar libremente y aportar sus propias ideas" y cómo al "imaginar diálogos y situaciones entre ellos, olvidan sus problemas". Un aspecto en el que coincide con los psicólogos, que siempre han alabado a la marca por estas razones. 
    Aquel 30 de enero de 2009 Hans nos había dejado a sus 79 años. Pero sus creaciones, sus "hijos", seguirían y seguirán haciéndonos disfrutar porque su legado está vivo. Dos meses después, en Hortaleza, se celebró una de las mejores exposiciones de Playmobil que he visto, y de la que ya hablé aquí. Allí, un diorama, que abría el recorrido por el resto, representaba el funeral de Hans Beck, al que asistían a rendirle el último homenaje los Playmobil:




  ¡Gracias por existir, Hans! ¡Gracias por tanta ilusión!





martes, 29 de enero de 2019

Andrew Thompson

   Andrew Thompson es un joven marinero de Plymouth. Se ha enrolado en el Intrepide a las órdenes del capitán Blyton. Andrew ha sido destinado al palo mayor junto con otros marineros. Allí deberá ocuparse de largar las velas y el juanete mayor, así como de cargar con el chafaldete los juanetes y las gavias.





   Para el cuerpo he usado el pirata del tonel (3791), una caja mítica de Playmobil a la que dedicaré una entrada en esa sección. Aunque comentaré todo cuando llegue ese momento, puedo decir que es una de las figuras que más me gustan y que puede aportar mucho, no solo como pirata, sino también como marinero, como demuestro aquí.



lunes, 28 de enero de 2019

Calle porticada medieval

 Las calles porticadas fueron comunes en las ciudades medievales. Recuerdo especialmente la de Sos del Rey Católico, el precioso pueblo medieval al norte de Zaragoza, visita que recomiendo especialmente:



O la plaza porticada de Mirepoix, en Francia, otra visita más que recomendable:



   Como en cualquier otra calle de la ciudad, por esta calle porticada encontramos mendigos, juglares, guardias, etc.




    Los comercios se anuncian mediante carteles que todavía se conservan en muchas ciudades de Francia y Alemania en la actualidad. En una sociedad mayoritariamente analfabeta, los comerciantes anuncian sus establecimientos mediante dibujos, emblemas o símbolos.




Algunos incluso sacan sus productos a vender en esta zona porticada.



Los comerciantes cierran también tratos allí.





Oficina militar británica

     Dentro de la temática colonial victoriana visitamos una oficina militar en la colonia de África Oriental Británica (Kenia).



   El mayor Arthur Kirbridge ha sido destinado a esta oficina para supervisar los asuntos militares de la colonia. Tras él, el siempre presente retrato de la reina Victoria, en todas y cada una de las posesiones imperiales. Decididamente, necesita una Union Jack al lado...



   El teniente Edward Wosley espera ganar la Cruz Victoria durante su estancia en la colonia. Mientras tanto, asiste a su superior en la supervisión de la misma. 




La heráldica de Playmobil XIV

 Pasamos a ver el que es para mí uno de los mejores escudos que ha sacado Playmobil: me refiero al escudo partido con león de sable (negro) sobre campo de plata (blanco) en el cuartel izquierdo y barras de gules (rojas) sobre campo de plata:


El castillo 3667, o para los que fuimos niños en aquel 1994 simplemente "el castillo pequeño", fue la fortaleza de los caballeros de este emblema. Y es también el emblema que elegí para el conde Gontrand y sus vasallos.
   Es uno de los escudos más elegantes y auténticos de los que ha sacado Playmobil. Tiene un aire germánico y francés al mismo tiempo. Es el más esbelto y logrado de los leones de Playmobil; en resumen, es uno de los escudos más conseguidos.


En esa misma caja apareció el escudo como pavés, en la que fue el primer pavés que sacó Playmobil:


El pavés es un arma defensiva relativamente tardía del período medieval, pues surgió a mediados del siglo XIV. Fue un escudo especialmente usado por los ballesteros, como demuestra el ballestero tuerto de la 3651, del que hablaré próximamente. 

     Aunque tardío, el pavés vino a recuperar de algún modo los grandes escudos romanos de época imperial.
  Todo ello confirma una vez más el enorme realismo y documentación que tiene Playmobil, aunque me gustaría que últimamente lo demostrase más.










Jorg Hoffer: el último trampero

       Para hablar de este trampero no hace falta viajar a la Norteamérica de los siglos XVIII y XIX. Se trata de Jorg Hoffer, un cazador suizo que se instaló en Canadá. Fue Félix Rodrígez de la Fuente quien lo dio a  conocer allá por 1980, durante la última etapa de su mítico programa El hombre y la tierra, con el que tantas generaciones aprendimos.




         Félix no podía ocultar su emoción al conocer en persona a un trampero, los personajes de las novelas de sus admirados Jack London y James Curwood. Conocer a Jorg y a su esposa Lizz era entrar de lleno en la vida salvaje del Gran Norte: eran como dos reliquias vivas de aquellos tiempos.
           Jorg contaba a Félix cómo salió de su Suiza natal en busca de la Suiza ancestral que ya no existía, pues la vida moderna la había cambiado. Experto alpinista, conocedor del mundo de los bosques, Jorg buscó aquella vida salvaje en las montañas, los valles y los ríos. Y la encontró en Canadá.


      Jorg y Lizz vivían en el valle del Kluane, en la región canadiense de Yukón, muy cerca de Alaska, la que fuese antaño meta de los buscadores de oro. Vivían en una cabaña que había pertenecido a un auténtico trampero del siglo XIX. El matrimonio la había arreglado en su interior.
    Jorg explicaba a Félix cómo era su día a día. Le mostraba cómo cazaba, preparaba trampas, se desplazaba en trineo con sus fieles perros, trabajaba las pieles, etc. Jorg contaba también que durante el verano su mujer y él realizaban trabajos de artesanía y trabajaban como guías para excursionistas.



    Félix le pidió a Jorg acompañarle en su trabajo cotidiano y el suizo le llevó en trineo por los bosques. Le enseñó los rebaños de caribúes, sus técnicas de caza y, en suma, la vida de un trampero, con pocos cambios desde los tiempos de aquellos pioneros.



  A pesar de tener que soportar temperaturas de hasta - 40º, vivir aislados en invierno y alejados de la rutina de la vida contemporánea, Jorg aseguraba que no echaba de menos las comodidades de la civilización. En la inmensidad de los bosques del Gran Norte, el trampero suizo había encontrado la felicidad.



Conquistador español (IV)

   Aunque no tan corriente como el morrión o la borgoñota, la celada también fue parte del armamento de aquellos conquistadores.



 Aquí tenemos a Beltrán de Olmedo, que ha recibido la orden de inspeccionar los alrededores de Veracruz.


  A falta de una rodela de la época, el escudo redondo clásico viene bastante bien (es sin duda muy polivalente, encaja bien desde la Antigüedad hasta el Renacimiento), sobre todo este modelo en gris/plata para simular el metal.






domingo, 27 de enero de 2019

La huella nórdica de Tolkien IX

  Los elfos son descritos en la obra de Tolkien como seres bellos, perfectos, inmortales, sabios, etc. Tienen todas las virtudes de las que se supone que los humanos carecen. Por esa razón siempre me han parecido los personajes menos interesantes de la saga.


 ¿Qué son realmente los elfos en la mitología nórdica? La verdad es que no están nada definidos. Lo primero que se cuenta de ellos es que surgieron a partir de los gusanos del cadáver del gigante Ymir, con el que se formó el mundo. Esos elfos surgidos se dividen en elfos de luz y elfos oscuros.         Algunos suponen que los elfos oscuros eran los propios enanos, porque se dice que vivían bajo tierra u ocultos entre las rocas. Son descritos como seres feos y morenos (los personajes malignos en la mitología nórdica suelen ser descritos con esos rasgos). Esta distinción pudo inspirar a Tolkien la lucha de opuestos elfos vs orcos.

Visión decimonónica de los elfos del pintor sueco Nils Blommér. En ella se puede ver que los elfos no son ni los altivos seres de Tolkien ni los duendecillos alados victorianos.


  Se supone que los elfos que aparecen de manera escasa en las sagas nórdicas son los elfos de luz. No existe ninguna descripción exacta de su naturaleza, si son altos o bajos o sus características. Se dice que están vinculados al dios Frey, a quien llaman "señor de los elfos". También se dice que viven en Alfheim, "reino de los elfos". Otros datos que se tienen de ellos es que algunos tuvieron hijos con humanas y que tienen el poder de sanar.


 Ya en época cristiana, la imagen de los elfos se divide entre lo maligno y lo misterioso. En el primer caso, tenemos el poema de Goethe El rey de los elfos, donde se describen como fuerzas malignas que poseen a los niños. Su cara amable la representa Oberón, llamado "rey de los elfos y las hadas" por Shakespeare en El sueño de una noche de verano. En su dimensión más popular, los elfos son vistos en el folklore como seres a veces etéreos, a veces como duendecillos traviesos o amables.



  Esta imagen ambigua permaneció hasta que Tolkien diseñó la imagen que todos tenemos hoy día de ellos. Según cuenta su hijo Christopher, en sus últimos años Tolkien se centró especialmente en los elfos, en su dimensión más mística, como parte de las obsesiones metafísicas que el escritor inglés tuvo al final de su vida ¿Qué supusieron realmente los elfos para él? Nunca lo sabremos...
  Con los elfos termino estas entradas dedicadas a las huellas nórdicas en Tolkien.



Aelle de Sussex

   Antes de empezar con la entrada, que después de todo llevaba ya unos meses lista, quería recordar al pequeño Julen, cuyo rescate con triste final, por desgracia, hemos estado siguiendo todos los españoles en estas dos intensas semanas. Todo el sentimiento y el cariño vayan para su familia en estos días tan tristes.
  Una vez dicho esto, paso a introducir la entrada. Las primeras crónicas sobre la batalla del Monte Badon, con la que el rey Arturo histórico entró en la Historia, no mencionan quién lideraba a los sajones. La tradición ha asignado ese papel al rey Aelle, caudillo de los sajones del sur (Sussex). La vida de Aelle (no confundir con el rey Aelle de Nortumbria, el enemigo de la peli de Los vikingos y de la serie Vikingos) es igual de desconocida que la de Arturo. Lo que parece claro es que vivió a finales del siglo V y combatió contra los britano-romanos, por lo que podemos hacer perfectamente de él el rival de Arturo.


   Aelle ha instalado su campamento cerca de Sarum (Salisbury). El avance ha sido rápido por el sur, pero Arturo avanza desde Cambria (Gales). Aelle no teme al valiente dux bellorum del que ha oído hablar. Pero lo que es seguro es que los britano-romanos no van a ponerles las cosas fáciles a los sajones. La lucha por Britania no ha hecho más que empezar.






sábado, 26 de enero de 2019

Marco Polo

   Aunque lo parezca, esta entrada no tiene nada que ver con la que nos presentó Playmoblogger sobre Marco Polo, pues como le comenté ya la tenía proyectada unos días antes de que sacase la suya. Mi idea era dar un uso a mis guerreros chinos/japoneses/mongoles/tártaros que por ahora no habían aparecido en el blog. Y además, el recuerdo de la magnífica serie anglo-italiana de Marco Polo (1982):



Una de mis escenas favoritas es, precisamente, el encuentro de Marco Polo (interpretado por Ken Marshall), su padre Nicolo (Denholm Elliott) y su tío Mateo (Tony Vogel) con los mongoles. En el caso de Nicolo y Mateo era reencuentro, pues ellos ya habían viajado antes al imperio mongol:










Por si preguntáis por la serie de 2014 no la he visto, pero la tengo grabada y pendiente para ver. 
Los mongoles rodean a los tres viajeros venecianos. No se fían de los extranjeros.




 Nicolo enseña el salvoconducto que le dio Kublai Khan, el emperador de los mongoles. He tenido que usar un pergamino al no encontrar ninguna pieza que se pareciese a una tableta de oro, que era en lo que consistía realmente el salvoconducto:







 El joven Marco se queda impresionado ante estos feroces guerreros de las estepas. Después de recorrer Asia durante meses al fin se encuentra en el imperio de Cathay, la fantástica tierra con la que ha soñado al escuchar el relato de su padre. Ahora es él quien va a conocerla de primera mano: