jueves, 4 de octubre de 2018

Rex, un policía diferente


     En la segunda mitad de los 90 los pequeños de la casa empezamos ya a ver series con "actores de carne y hueso" (sí, no me gusta la expresión, pero es vox pópuli, ya). Había una que en principio se vendió para un público infantil y además en horario infantil: la sagrada tarde de merienda y deberes (para esto último no tan sagrada...). Esa serie era Rex, un policía diferente.


   Craso error: ni Rex era realmente para niños ni le favorecía aquel horario. Yo solo vi en aquella época algún trozo de pasada. No fue hasta años más tarde, ya bien avanzada la carrera, cuando de casualidad empecé a ver los capítulos en Telemadrid, el canal amigo de las reposiciones. Y mi amor por los perros hizo que me dijese: ¿cómo no vi esta serie antes?
  Rex es un ejemplo de cómo a veces las clasificaciones de público en este país se las pasan por el forro... Por mucho que el protagonista fuese un perro (un precioso pastor alemán) y que a veces saliesen niños, no es en absoluto una serie infantil. Para mí, la serie tuvo dos innovaciones: estar protagonizada por un perro y ser austriaca, ambas cosas inéditas en España, tan imbuida por el mercado americano. Y es que aquello de POLIZEI en los coches de policía chocaba bastante para el espectador español acostumbrado a ver algo tan natural como la palabra POLICE...


Rex y Richard Mosser, la primera y mejor etapa de la serie.

  Rex era, al principio de la serie, un inteligentísimo perro policía de Viena que pierde a su dueño, que resulta muerto durante un atraco. Richard Mosser (Tobias Moretti), agente de homicidios, se ocupará de él, lo que le salvará de ser sacrificado. Juntos resolverán montones de casos en la capital austriaca y alrededores.


Stockinger, alias "Stocki" (Karl Marcovics), compañero de Mosser en la comisaría central de Viena y víctima de las trastadas de Rex, el contrapunto serio-cómico de la serie. Desfiló como muchos otros actores por el reparto.

  La fatídica muerte de Mosser hizo que Rex cambiase de dueño (hasta cinco en total tuvo, creo recordar).
   Rex era el perro que todo el mundo quería tener. Atrapaba delincuentes, traía bocadillos, compraba el periódico, compraba medicinas y ya de paso buscaba pistas con su olfato. Con él aprendimos la utilidad de los perros en el mundo de la policía. Todavía hoy son compañeros más que imprescindibles para los agentes de seguridad.
  La serie tenía otras particularidades. Hubo actores que hicieron varios papeles a lo largo de la serie, cosa más que curiosa. A diferencia de otras series que vendieron los derechos a otros países, lo que se hizo fue vender la serie entera a Italia cuando terminó en Austria. De esa etapa italiana (breve, según creo) vi pocos capítulos, y se notaba que la calidad había bajado ya mucho. No es de extrañar: 19 años en antena es difícil de soportar para cualquier serie...



Rex junto a su tercer dueño: Marc Hoffman (Alexander Pschill, que curiosamente había hecho de malo en un capítulo anterior a su incorporación). Esta etapa contó con la primera chica como compañera (y algo más) de Hoffman y Rex: Niki Herzog (la guapísima Elke Winkens). En la imagen aparecen también Fritz Kunz (Martin Weinek o "el gordo al que Rex le quitaba los bocadillos"), compañero de la comisaría, y el doctor Graf (Gerhard Zemann), el forense que ayudaba en los casos y que estuvo presente en todo el período austriaco.


    Rex trajo historias que hoy pueden parecer ingenuas, pero que entonces fueron revolucionarias. Fue una de las primeras series que habló de violencia de género, maltrato infantil, etc. Y, sin embargo, no mostró una imagen sórdida de los bajos fondos de Viena, como sí hizo por el contrario El comisario con Madrid. Calidad y realidad pueden ir de la mano.
  Con Rex no solo pasé buenos ratos, sino que aprendí un montón sobre Austria, país al que admiro mucho. Hubo además tramas que giraban en torno a figuras emblemáticas de su historia, como Mozart, Beethoven o Sissí. En la presentación de cada capítulo, mientras sonaba aquello de "I see heroes without fear..." aparecían la catedral de San Esteban, la Ópera, la noria del Prater y el Edificio de la Secession, todos ellos de Viena. Así que este verano pasado, en mi viaje a Viena, los coches de la POLIZEI iban a ser foto obligada:




Y el Edificio de la Secession, entre otros:





  Rex es un recuerdo entrañable de mañanas de otoño (cuánta ñ, y me ha salido de casualidad...). Un perro fiel y valiente, una serie de las que hacen historia. Todo eso es para mí Rex.


2 comentarios:

  1. No he visto la serie, me recuerda a la película de James Belushi “Super agente K-9” de finales de los 80, que tiene una trama parecida (pareja policía – pastor alemán). No sé si tendrán algo que ver. Un saludo

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  2. Ostras pues no había oído hablar de ella, qué curioso.
    Gracias por el dato
    Saludos

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