miércoles, 27 de mayo de 2020

Aecio

   Si ya vimos a Atila, es necesario hablar de su enemigo nº 1: Flavio Aecio.  En las aventuras del Príncipe Valiente se dice que Aecio fue "el último de los grandes generales de Roma". No hay duda de que así fue. El último de una larga lista que cuenta con Escipión, Nobilior, César,Vespasiano, Tito, Trajano, etc. Y en el mundo de la ficción, el gran Máximo Décimo Meridio, claro.
    Aecio, de origen esciro (algunos dicen que burgundio), logrará dar al maltrecho imperio un poco de oxígeno contra la amenaza de los hunos.




   Esta entrada me sirve como excusa para introducir el ejército romano tardío. Es decir, aquel que surgió de las reformas del siglo III. Unas reformas que cambiaron la vida militar de Roma para siempre. En el cómic La última profecía de Gilles Chaillet (el autor de Vasco), podemos ver algunos de estos contingentes:






 Los cambios en armamento e indumentaria son evidentes. Los pantalones, solo usados hasta entonces en invierno, se imponen en la vestimenta. La inspiración viene de los bárbaros. En realidad, el ejército de los siglos IV y V vive un momento de barbarización con la entrada de bárbaros en sus filas: godos, francos, alanos, sármatas...  A la larga, esta circunstancia será fatal para el imperio: es meter al enemigo en casa. Por su parte, los bárbaros tendrán una romanización, pero eso es otra historia.
  El caso es que esos cambios se pueden apreciar, como digo, en yelmos, armaduras, escudos...





     Se vuelve al escudo circular. Los motivos presentan también cambios. Con la aprobación del cristianismo como religión oficial, el crismón comienza a ser el emblema más visible:




    Se empieza a imponer el yelmo de protección nasal y maxilar, como el llamado Berkasovo, del que ya hablamos en las entradas del rey Arturo histórico:





No hay que olvidar a los contingentes aliados (foederati) de germanos:



2 comentarios: