martes, 27 de enero de 2026

El paso al mar del Sur

 21 de octubre de 1520. La expedición de Magallanes avista un cabo al que ponen el nombre de las Once Mil Vírgenes. Al doblarlo, se adentran en un estrecho ¿Se trata del ansiado paso al mar del Sur?


    Los marinos recogen agua ¡Es salada! No se trata de un río, como en la Plata




    Magallanes ordena que la Concepción y la San Antonio se adelanten y exploren. Una noche, se produce un motín en la San Antonio. Su piloto, el portugués Estevao Gomes, depone al capitán Álvaro de Mezquita, sobrino de Magallanes. Así, la San Antonio deserta de la expedición y regresa por su cuenta a España. Magallanes es informado. Ya solo les quedan tres naves.


 La exploración del estrecho continúa. Una noche, divisan hogueras en la costa meridional ¿Quiénes las han encendido? Los expedicionarios bautizan esa costa como Tierra del Fuego.


    Y al fin, el 27 de noviembre, avistan el mar ¡El mar del Sur! Aquel que descubrió Núñez de Balboa. Magallanes ha descubierto por fin el paso. Los marineros celebran el hallazgo.


    Las tres naves navegan ahora en dirección noroeste por el misterioso mar, el océano más grande de la Tierra. Nadie lo ha atravesado jamás. Por la calma de sus aguas, Magallanes lo llama "océano Pacífico". La primera parte de la expedición está cumplida. Ahora comienza la más larga: la ruta hacia la Especiería.


domingo, 25 de enero de 2026

La isla de Lemnos

  Una vez reunida a la tripulación, el Argo zarpa hacia el este.



Jasón confía en los Argonautas y en conseguir el vellocino de oro, que le otorgará el trono de Yolco.


Desde el monte Olimpo, los dioses contemplan el viaje del Argo
-Veo que tu protegido Jasón ha iniciado su viaje hacia la Cólquide. Me pregunto qué peligros le esperan...-dice Zeus.


-¡Oh, Zeus, querido esposo! Sé que Jasón cumplirá con su misión. Pude comprobar su gran corazón y su valor.-dice Hera.


-Os recuerdo que los mares son mis dominios ¡Yo decidiré si su viaje marchará bien o mal!-indica Poseidón.


-Hera está en lo cierto, padre: Jasón es un hombre de honor. Sé que luchará hasta el final.-interviene Atenea.


-¡Os equivocáis todos!-Afrodita hace su aparición.
-¿Qué dices, Afrodita?-pregunta Hera.


La diosa del amor sonríe y dice:
-Sí, los mares podrán ser tus dominios, Poseidón. Y es cierto que Jasón es noble y valeroso, Atenea. Pero mucho me temo que el dominio de su corazón y el de los Argonautas es mío...


-¿Por qué dices eso, Afrodita?-pregunta Zeus.
-Porque la nave se dirige a la isla de Lemnos. Está habitada solo por mujeres. Dieron muerte a sus maridos porque estos habían preferido a las mujeres de Tracia. Y todo porque yo las maldije con un olor nauseabundo por no querer darme culto. Veremos que hacen los valientes Argonautas en la isla...
    En efecto, los navegantes divisan la costa de la isla de Lemnos.


    Y a numerosas mujeres que les saludan. La invitación a quedarse es obedecida de inmediato por los Argonautas.


 Jasón y sus hombres se rinden al placer y al desenfreno con las lemnias. Se ve que la maldición de Afrodita terminó ya sobre estas mujeres. 


El propio Jasón cae prendado de la reina Hipsípila.




NO aparece en los evangelios

  Hay muchos detalles, escenas, nombres o elementos que el gran público asocia con la historia de Jesús. Muchos de ellos han marcado el arte, el folklore, la tradición popular e incluso algunos son dogmas de fe para la Iglesia católica. Pero aquí veremos cómo ninguno de ellos aparece en los evangelios canónicos. Es decir, en la historia oficial del cristianismo.

1. La virginidad perpetua de María: en los evangelios de San Mateo y de San Lucas se narra cómo la Virgen María concibió a Jesús por obra y gracia del Espíritu Santo, sin conocer varón. San Marcos y San Juan, por su parte, no cuentan nada sobre esta historia. Y en ninguno de los cuatro evangelios se indica que conservara esa virginidad durante toda su vida. La virginidad perpetua de María, que es actualmente un dogma de fe de la Iglesia, promovido por el papa Martín I en el siglo VII, solo se extrae de un evangelio apócrifo: el Protoevangelio de Santiago (siglo II). En él, una partera que atiende a María se sorprende de que el himen continúa intacto tras el parto.



2. La Virgen era como de 12 años cuando concibió a Jesús: en los evangelios canónicos no se indica en ningún momento la edad de la Virgen. Esta idea surge de la tradición judía de que las mujeres se casaban siendo muy jóvenes y del Protoevangelio de Santiago. En este, se indica la gran diferencia de edad con San José, a quien se describe como un anciano. Así, se intentó justificar la escena en la que aparecen María y los "hermanos de Jesús" argumentando que estos eran hijos de un matrimonio anterior de San José.


3. Belén estaba lleno por la "Pascua": se ha dicho esto popularmente para explicar por qué no había sitio en las posadas para la Virgen y San José. Pero los evangelios no dicen nada de esto, tampoco los apócrifos. Esa Pascua no puede ser la judía por la época, ya que se celebra en primavera. Aunque no tenemos tampoco seguridad de que Jesús naciera en diciembre, pues sabemos que simplemente se quiso sustituir la fiesta pagana del Sol Invicto por la Navidad. Pero, si Jesús nació en diciembre, esa "Pascua" de la tradición podría ser Hanuka.


4. El buey y la mula: estos dos animales aparecen siempre en los belenes y en cualquier representación del nacimiento de Jesús. Pero no están en los evangelios canónicos. Solamente aparecen en un evangelio apócrifo: el del Pseudo Mateo. En él se dice que estos animales adoraron al Niño Jesús y que así se cumplieron dos profecías: "Conoce el buey a su dueño y el asno el pesebre de su señor" (Is 1, 3) y "Te manifestaste entre dos animales" (Hab 3, 2).


5. Los nombres de los Reyes Magos y su número: los Reyes Magos solo aparecen en el evangelio de San Mateo, pero no se indica ni su número ni sus nombres y dice simplemente "unos magos de Oriente". En el siglo III, el teólogo Orígenes propuso que si los presentes al Niño habían sido tres, oro, incienso y mirra, los magos tenían que ser lógicamente tres. Además, para Orígenes, equivalían a los tres ángeles que se presentaron ante Abraham, para establecer un paralelismo entre el Antiguo Testamento y el Nuevo. 
    El evangelio apócrifo titulado Evangelio armenio de la infancia (siglo VI) dice que son efectivamente tres y que sus nombres son Melchor, Gaspar y Baltasar. Otros evangelios apócrifos los llaman Hor, Basanater y Karsudán (Libro de Seth), así como Hormizd, Jazdegerd y Peroz (Libro de la caverna de los tesoros). En Excerpta latina barbari (siglo VI)  se les nombra como Bithisarea, Melichior Gathaspa, pero son claramente variaciones de los nombres con los que les conocemos. En el siglo XIV el monje alemán Juan de Hildesheim compuso la historia definitiva de los Reyes Magos con los nombres por los que hoy los conocemos en Historia Trium Regum.


6. María Magdalena era una prostituta: la Iglesia ha abrazado siempre esta tradición como ejemplo de mujer pecadora arrepentida. Incluso se la ha identificado a veces con la mujer adúltera a la que Jesús salva de ser apedreada. Pero los evangelios solo dicen dos cosas sobre María Magdalena: que Jesús le había liberado de siete demonios, que era una de las mujeres que le seguían y que estuvo junto a la cruz en el Gólgota. Su supuesta relación amorosa con Jesús de la que tanto se ha hablado en best-sellers (como El código Da Vinci y demás) solamente se apoya en un pasaje del Evangelio apócrifo de Felipe, en el que se dice que Jesús "la besaba en..." y el pasaje se corta.


7. La Verónica: la figura de una mujer devota llamada Verónica que limpia el rostro de Jesús cuando este carga con la cruz camino del Gólgota solo aparece en el Evangelio apócrifo de Nicodemo. Se ha indicado que el personaje surgió a partir de la reliquia de la Santa Faz: el supuesto paño en el que se plasmó el rostro de Cristo al recoger su sangre y su sudor (uno de ellos se conserva en Jaén). Es decir, que a partir del icono de la faz, Vera Icon, se inventó al personaje.



8. Los nombres de los dos ladrones: los evangelios canónicos cuentan que Jesús fue crucificado junto a dos ladrones, pero no se indican sus nombres. El de San Lucas cuenta que uno de ellos increpó a Cristo, pero que el otro le defendió y le rogó que se acordase de él cuando estuviera en su reino. Es en el Evangelio de Nicodemo donde se dice que el buen ladrón se llamaba Dimas y el malo, Gestas.


9. Jesús descendió a los infiernos: es un pasaje del Credo católico, pero nada de esto se cuenta en los evangelios canónicos. Esos "infiernos" sí aparecen, por el contrario, en el Evangelio de Nicodemo. Pero ¿qué infiernos son estos? No se trata del infierno del cristianismo, pues no tiene sentido que Cristo vaya a los dominios del demonio. Tampoco es la Gehenna de los judíos, donde se encuentran los pecadores. Curiosamente, es el inframundo pagano, pero con toques cristianos. En él habitan los muertos desde el principio de los tiempos: Adán, Eva, Set, etc. Y, en lugar de estar Hades, está Satanás. En esa escena apócrifa, el demonio le dice al Infierno, que es una personificación del lugar, que va a bajar un judío al que él no ha podido detener. Le ordena que si baja, lo atrape allí para que no pueda resucitar. Pero, finalmente, Cristo llega al infierno y libera a los patriarcas y a los justos, y se los lleva consigo. Este relato apócrifo parece ser una forma de explicar qué fue de Jesús en el tiempo en el que estuvo muerto hasta la Resurrección.


10. La Asunción de la Virgen: tampoco aparece en los evangelios. Proviene de una serie de tradiciones orientales, puntos de vista de teólogos y de algunos escritos apócrifos. Todas ellas tratan de explicar que la muerte de la Virgen no fue sino una "dormición" y que fue ascendida al cielo como el profeta Elías.







viernes, 23 de enero de 2026

Elefantes

  He comprado un elefante, uno de los pocos animales que me faltaban. Y en esta entrada voy a probarlo para distintas temáticas. Comenzamos con los cartagineses, en cuyo ejército los elefantes cumplían un papel esencial.





    Derrotados los cartagineses por los romanos, estos incorporan los elefantes a algunas de sus campañas. Es el caso de la participación de estos animales en la guerra de Numancia, como parte del contingente de su aliado: el príncipe Yugurta de Numidia.




Y, por último, una imagen en la India, que podemos aplicar a la era colonial.



miércoles, 21 de enero de 2026

Accidente de tren en Barcelona 2026

 




SIEMPRE CON LAS VÍCTIMAS Y SUS FAMILIAS


Patagonia

  Los españoles parten de la bahía de San Julián y exploran aquellas costas australes. Un día encuentran un indígena que les sorprende por su gran altura.


Observan la vida de estos indios. Son pacíficos y con trato amistoso.


    Magallanes y sus hombres llaman a esta tierra "Patagonia", en honor al gigante Patagón, de la novela de caballerías Primaleón.
    Unos días después, Magallanes ordena a la Santiago que explore la costa meridional. Pero naufraga y sus tripulantes son repartidos en las otras cuatro naves 



¿Lograrán encontrar el paso al mar del Sur?